FELIPE ARMENDÁRIZ. PALMA.
Miguel Simonet, contable de la empresa pública del Govern Bitel en la pasada legislatura, rechazó ayer ante la jueza que investiga unos supuestos desvíos de fondos públicos haber camuflado en las cuentas otro nuevo agujero de 50.000 euros.
Simonet, defendido por Gaspar Oliver, compareció ayer otra vez en calidad de imputado en el juzgado de instrucción 10 tras la aparición de datos que apuntaban a la existencia de otros posibles desvíos de fondos, que se habrían colado en las cuentas de la empresa pública como gastos para proyectos estratégicos.
El imputado recordó que el entonces gerente de Bitel, Damià Vidal, había pedido adelantos y préstamos a la empresa y se le había abierto una cuenta para justificar las salidas de fondos y las devoluciones de los mismos. Según Simonet, tanto la Intervención de la Comunidad Autónoma, como la empresa que auditó a la compañía pública de servicios telemáticos conocían esa cuenta de gastos de Vidal y no pusieron objeciones a la misma. Los cambios en las partidas contables se hicieron, según el declarante, a instancias de Vidal y de la empresa auditora.