F. GUIJARRO. PALMA.
La polémica desatada en torno a los cambios anunciados en la tasa de tratamiento de residuos urbanos ha obligado al Consell de Mallorca a rectificar, y finalmente mantendrá para el próximo año esta carga en los mismo niveles del presente ejercicio. Eso implica que no se va a aplicar la prevista rebaja del 4,9% en su precio, pero tampoco se va a cobrar por ahora el tratamiento de los fangos de las depuradoras, como también se pretendía.
La falta de acuerdo con los ayuntamientos de la isla ha sido el detonante de este cambio de postura, según ha reconocido la presidenta del Consell, Francina Armengol, tras la reunión mantenida ayer con el máximo responsable de la federación de entidades locales de Balears, Joan Ferrà.
La pretensión del Consell era incluir el tratamiento de los fangos en el pago de la tasa de residuos, un desembolso que inicialmente debería asumir el Govern balear, que cobra por ello un canon de saneamiento de aguas a los consistorios. Sin embargo, este último no ha sido revisado desde su creación en 1991, lo que ha provocado que lo que se recauda no baste para pagar la citada tasa al Consell.
Este hecho, y el temor de los alcaldes a tener que acabar pagando dos veces por el mismo concepto, ha llevado a la Administración insular a paralizar cualquier cambio en su tarifa. En cualquier caso, desde esta institución se califica esta decisión de positiva, ya que ni siquiera se va a elevar en relación al incremento del IPC, algo que se considera de especialmente oportuno en una época de crisis económica.
Francina Armengol ha anunciado que ahora se va a abrir una mesa de negociación entre el Consell, el Govern y los municipios, con el fin de buscar un acuerdo que permita poner en marcha la anunciada revisión de tarifas en 2011. Sobre este punto, la presidenta de Mallorca advierte que va a tener que mantener una postura especialmente "dura" con el Ejecutivo de Francesc Antich, dado que gran parte del problema actual parte de su rechazo a actualizar el canon de saneamiento que percibe.
Hay que destacar que el Consistorio palmesano ha aprobado una propuesta del PP, con el apoyo del equipo de Gobierno, por el que se niega a aceptar el menor incremento de la factura que abona por el tratamiento de residuos, ante el temor de que los cambios que se pretendían poner en marcha supusieron una mayor carga para sus cuentas.
Desde el Consell se recuerda que la exigencia de pasar a cobrar el tratamiento de los fangos de las depuradoras viene marcada por el plan director que en su momento aprobó el propio Govern, que también transfirió en el año 2000 las competencias sobre esta materia a la institución insular.
Además, se destaca que la falta de actualización del canon de saneamiento es un fallo en el que han incurrido todos los partidos políticos que han pasado por el Ejecutivo balear durante los últimos años, desde el PP al PSOE, la propia UM o Els Verds.