C.C. PALMA.
A diferencia de años anteriores, el discurso inaugural del president Antich en el debate sobre el estado de la Comunidad atrajo a pocas personalidades que no estén directamente vinculadas a la política; y entre los presentes despertó escaso entusiasmo.
El secretario general de UGT, Lorenzo Bravo, resumió sencillamente el recitado de Antich como "más de lo mismo, que no es poco", en referencia a la búsqueda de consensos con los agentes sociales; y solicitó que se incrementara el seguimiento del Pacto por la Ocupación, así como la implicación del PP en estos acuerdos.
CCOO no envió ningún representante al Parlament, pero en un comunicado tildó el discurso de "bienintencionado, pero confuso e inconcreto".
Josep Oliver, presidente de CAEB llegó tarde a la cámara, pero señaló que Antich había realizado un "buen inventario de las actuaciones previstas", y señaló la necesidad de llevarlas ahora a término, dentro del escaso margen de maniobra de un gobierno autonómico. Elogió, sin embargo, las medidas hipotecarias anunciadas.
Por la Pimem, Juan Cabrera señaló con una sonrisa que "el bizcocho está hecho, pero falta darle sabor a la tarta" y "fijar las prioridades", entre las que echó en falta apoyo al sector aéreo, vital para Balears. El presidente del Consell Econòmic i Social, Llorenç Huguet, coincidió con Cabrera en señalar que Antich se había extendido más en dar el diagnóstico de la situación que en señalar el camino de salida.