F. GUIJARRO. PALMA.
Los servicios jurídicos de la Comunitat Autònoma han dado su visto bueno al traslado del Casino de Mallorca desde su actual emplazamiento de Calvià hasta el centro comercial Porto Pi de Palma, al considerar que la operación es respetuosa con la normativa existente en esta materia, según ha adelantado a DIARIO de MALLORCA el director general de Interior, Sebastià Amengual.
Desde Interior se apuntan que este informe de los servicios jurídicos suponía el principal obstáculo para llevar a cabo este cambio de emplazamiento, ya que ahora sólo quedan pendientes otros pasos de menor calado, como un informe a elaborar por la conselleria de Turismo.
Hay que recordar que fue ese mismo dictamen de los servicios jurídicos el que paralizó la anterior pretensión del Casino de Mallorca de abrir salas externas dedicadas exclusivamente a máquinas de juego en la zona de ses Fontanelles, pero manteniendo su sala principal en Calvià.
En cualquier caso, Sebastià Amengual subrayó que aunque el visto bueno de su departamento es imprescindible para llevar a cabo el traslado del Casino, la última palabra la tendrá el Consistorio palmesano, que deberá conceder la licencia de obras y la de actividad. Sobre este punto, no se ocultan los beneficios tributarios que la operación supondría para el Ayuntamiento, ya que en estos momentos Calvià está ingresando unos 360.000 euros anuales en concepto de impuestos abonados por las citadas instalaciones.
Inversión y más empleo
Entre los factores que han hecho que la propuesta no sea contemplada de forma negativa por parte de la conselleria de Interior se encuentran el compromiso de crear nuevos puestos de trabajo y la inversión comprometida.
El Casino de Mallorca pretende alquilar el espacio que actualmente ocupan los cines Porto Pi Centro, tal y como adelantó este periódico el pasado mes de julio, con una inversión para la reforma cifrada en 6,5 millones de euros, según los datos facilitados por la propia empresa de juego. Además, se asume el compromiso de elevar la plantilla de 130 a 165 trabajadores.
El deseo del Casino de trasladarse a Palma se justifica por la caída en los ingresos que se está registrando a causa de la crisis económica, de ahí la pretensión de buscar una ubicación de más cómodo acceso para aumentar su clientela.