REDACCIÓN. PALMA.
El PSOE de Calvià salió ayer en defensa del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, después de que el alcalde, Carlos Delgado (PP), le calificara el jueves de "cobarde" por negarle un edificio a la Guardia Civil. Para los socialistas, Delgado utiliza a "los guardias civiles muertos para conseguir titulares", según un comunicado del PSOE de Calvià.
El secretario general de los socialistas calvianers, Antoni Manchado, pidió al PP que "desautorice" las declaraciones de Delgado y le exija "una rectificación pública". Para Manchado, es "una vergüenza" que el alcalde "utilice el sufrimiento de la familia y amigos" de los guardias civiles asesinados por ETA en julio en Palmanova, así como el del "cuerpo de la Guardia Civil y el de todos los ciudadanos de bien", con el fin de "hacer política barata y conseguir titulares de prensa".
Junto a ello, calificó de "inaceptable" que un representante público utilice el terrorismo con "fines personalistas". A su juicio, las declaraciones del alcalde de Calvià contra Rubalcaba suponen "una nueva y sonrojante salida de tono de Delgado, que olvida una vez más que representa a todos los ciudadanos de Calvià, a los que opinan como él y a los que no".
Agregó que las continuas y "esperpénticas salidas de tono del alcalde" las sufren "los ciudadanos y también en su propio partido (PP), que tienen que aguantar una y otra vez los insultos y deslealtades de un representante institucional con una ambición sin límites y barreras".
Declaraciones de Delgado
Manchado se refería a las declaraciones de Delgado en las que, a través también de un comunicado, lamentaba la "cobardía" de Rubalcaba por enviar a mandos de la Guardia Civil a pedir al Ayuntamiento la cesión de unas oficinas. Para Delgado, el ministro "elude su obligación de dotar a los agentes con los medios e instalaciones adecuados y deja que sea la Guardia Civil la que solicite al consistorio el favor de cederles nuevas instalaciones, aprovechándose de la magnífica reputación de la que gozan".
Además, acusó a Rubalcaba de seguir "con la lamentable actitud que ya demostró con su actuación en Calvià", tras el atentado de julio, al pretender "hacerse fotos con familiares de las víctimas en unos momentos tan difíciles".