MATEU FERRER
Bauzá saca partido al legado de Estarás
Ayer vivimos el regreso de los pastoristas al redil, que le ha venido como anillo al dedo al nuevo presidente del PP balear, José Ramón Bauzá, aunque el mérito sea de su antecesora. Rosa Estarás ya había hecho las paces con Antoni Pastor, y en agosto dejaron atada la integración –cómo les gusta ahora a los populares la palabreja– del rebaño díscolo. La precipitada dimisión de Estarás obligó a retrasar la escenificación del buen rollito, pero no hay mal que por bien no venga y a Bauzá le ha servido para estrenar etapa. Ahora en el PP, todos contentos. Bueno, todos, todos... no.
Los que no querían a Font ahora le suplican
Otro al que están intentando conquistar Bauzá y su equipo es al portavoz del PP en el Consell, Jaume Font, por la cuenta que les trae. El nuevo presidente y sus ayudantes ven imprescindible que el pobler esté integrado –y dale– en el nuevo comité de dirección, la cúpula del partido, vamos. Resulta cuanto menos curioso que ni Bauzá ni ninguno de los que formaban parte del anterior comité hubieran protestado a Rosa Estarás por haber marginado del mismo a Font durante sus dos años de mandato.
"El problema no es Nanda, sino Grosske"
La dirección del PSM discrepa de nuestro comentario de ayer sobre su concejala en Palma Nanda Ramon, y considera injusto que se la critique por "errores ajenos a su impecable gestión" –¡toma ya!–. Los jerifaltes pesemeros sí se inculpan de haber dado tanto protagonismo a Grosske en el Bloc per Palma, lo que ha relegado a un segundo papel a su vicesecretaria general.