Recorte Presupuestario. Reacciones de los ciudadanos al posible cierre del subterráneo
R. FERRIOL. PALMA.
"Es una contradicción que los miembros del Govern se pasen el día pregonando que se debe utilizar el transporte público si luego quieren cerrar el metro durante los meses de verano para ahorrar gasto público", así de claro lo dijo Margalida Coll, una estudiante de Binissalem. El mismo argumento utilizaron varios de los ciudadanos encuestados en la salida de la estación intermodal de Palma.
Coll, al tiempo que compraba su billete de tren, rechazó el cierre del subterráneo. "Es una tontería cerrarlo. Quieren potenciar el carril bici y el tren para no contaminar, pero si lo cierran lo único que conseguirán será que los ciudadanos cojan el coche con lo que habrá más contaminación", resume la estudiante. En la misma línea, se pronuncia Maria Garau, una estudiante de Esporles que suele utilizar el metro si tiene que ir al centro de Palma. "Dejo el coche en la UIB y luego utilizo el metro", explica tras rechazar una posible clausura del subterráneo durante los meses de verano.
Mientras Coll y Garau están concienciadas de la necesidad de potenciar el transporte público para evitar la contaminación de los vehículos, Biel Capó y Miquel Sastre muestran cierta indiferencia a la intención del Govern para ajustar el presupuesto. "Este invierno utilizaré el metro para ir a la UIB pero en verano me da igual si lo cierran porque espero tener el carné de conducir e ir en coche", justifica.
Otros ciudadanos como Catalina Forteza invita al Ejecutivo autonómico a reducir los gastos innecesarios en vez de cerrar el metro. "Es una vergüenza. Que ahorren en fuegos artificiales", lamenta. Su compañero Miguel Ángel Burgos quiere hacer ver a los gobernantes que en verano aún hay estudiantes en la residencia de la universidad, además de que se imparten cursos de verano. "La línea de autobús no es suficiente. No se puede dejar a la UIB sin metro", puntualiza. "Pueden reducir el número de frecuencias pero cerrar el metro durante los meses de verano es muy radical", comenta.
Además de los estudiantes, hay muchos ciudadanos que acuden a sus puestos de trabajo con el subterráneo. Una de ellas es Catalina Horrach, quien se verá muy afectada si el Ejecutivo decide suspender el servicio de metro durante julio y agosto. "Me parece muy mal que lo cierren", concluye.
Con los quebraderos de cabeza que llevó la implantación del subterráneo en Palma, algunos de los usuarios coinciden en reclamar al Govern "que cierre otras cosas y deje el metro como está".
Sebastià Amengual califica de auténtico "desastre" que el Govern de Antich baraje ahorrar gasto público a base dejar fuera de servicio el subterráneo. "Ya es suficiente que nos quieran subir los impuestos. Llegará un momento que no combraremos nada, ni el paro", critica este jubilado.
Así las cosas, si el Ejecutivo del Pacto lleva a cabo su decisión de cerrar el metro durante los meses de verano para ahorrar algún que otro euro, será un capítulo más en la controvertida historia del aparato. Un metro bastante polémico ya que tras sufrir inundaciones, estuvo cerrado un año por obras de reparación y ahora se enfrenta a un posible nuevo cierre. Esta vez, por ahorrar.