AGENCIAS. MADRID/PALMA.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró ayer que lo que no hará es "sancionar a un policía por cumplir su función" porque "ha hecho lo que haría con otros" y que tampoco va a "castigar a un jefe superior" ya que "él ha confesado por escrito que se le olvidó", en relación a la polémica suscitada por el PP por las conducciones esposados de los detenidos por el caso Palma Arena, el pasado 8 de agosto.
Rubalcaba hizo estas declaraciones a Telecinco en relación con la posibilidad de sancionar a los miembros de los cuerpos de seguridad responsables de las detenciones, y traslados al juzgado, de los cargos del PP implicados en la operación Espada. El titular de la cartera de Interior aprovechó para aclarar que el delegado del Gobierno en Balears, Ramón Socías, sugirió al jefe de Superior de Policía que se trasladase a los detenidos sin esposas. Este efectivamente se lo comunicó al jefe de conducciones el cual, finalmente, olvidó dar la orden, y por tanto el policía (de base) "los esposó y punto". "Si estuviera pensando que ese policía, que es un profesional, ha hecho eso para humillar al PP o, en este caso, a un dirigente o a un militante del PP, le hubiera sancionado esa misma tarde, inmediatamente. Pero creo que es un buen profesional, y la prueba es que por escrito ha puesto: se me olvidó", señaló.
Por otro lado, el portavoz del PP de Balears, Carlos Simarro, calificó de "conjeturas" las sospechas que pesan sobre el ex president del Govern Jaume Matas.