Pere Rotger. Vicepresidente del PP Balear
VIRGINIA EZA. PALMA.
"Modestamente, creo que puedo ayudar en el partido porque no estoy en ninguna guerra, me llevo bien con casi todos y creo que tengo cierta autoridad moral". Con estas palabras definía ayer Pere Rotger, vicepresidente del PP balear, su papel en la nueva etapa que comienza el partido bajo la presidencia de José Ramón Bauzá. El propio Rotger convirtió formalmente a Bauzá en el líder del partido, al cederle hace una semana la presidencia tras la dimisión de Rosa Estarás.
–A José Ramón Bauzá ya le llaman ´el digitado´.
–No es un presidente digitado. En caso de dimisión de la presidenta está previsto que le sustituya provisionalmente el vicepresidente. Yo cedí el puesto al otro vicepresidente porque siempre he dicho que estoy para ayudar, no para liderar. No me he jubilado, pero creo que para liderar el partido se necesita gente nueva y con capacidad. Para mí Bauzá reune estos requisitos. Sólo le falta rodaje, pero hay que darle un margen de confianza. Cada día hay más gente que se suma a su proyecto.
–¿Cuál es ese proyecto?
–Primero unificar el partido. Antes de que se fuera Jaume Matas ya había problemas, sobre todo con el PP de Calvià. Desde entonces se han producido dos congresos, uno regional y otro insular, que han dejado al partido fragmentado. El primer paso de esa unificación se escenificará hoy, cuando presentemos la integración en la dirección del PP de Mallorca de los partidarios de Antoni Pastor (perdedor en el congreso insular el pasado año frente al oficialista Joan Rotger). El primer paso es la unidad, el segundo la autoridad.
–¿A qué se refiere?
–El ex presidente Gabriel Cañellas lo expuso con mucha claridad en la Junta Regional del pasado viernes. En el PP no podemos tener cada día francotiradores. En algún momento alguien ha de dar un golpe sobre la mesa y ponernos a trabajar. El que entienda esto, perfecto. El que no lo entienda, también perfecto, pero que se lo monte fuera del partido. Necesitamos un PP fuerte y con una sola voz. Diálogo y humildad, pero también autoridad.
–Supongo que la actitud de ´francotirador´ se la adjudica a Carlos Delgado.
–Me refiero a todos los que no acatan las decisiones del partido. Nos hemos cansado de repetir que Delgado es muy importante para el PP por su valía, pero tiene que acercarse más al partido. Al no hacerlo, hace un flaco favor al PP y a él mismo, porque su actitud le deslegitima para llegar a donde aspira, que es a ser el líder del partido. Supongo que a él no le gustaría ser el líder del PP y que le salieran 500 francotiradores. Debemos ser inteligentes y remar todos en la misma dirección, de modo que el que no quiera hacer lo que tiene que hacer lo mejor es que se busque otro partido en el que se sienta más cómodo y deje trabajar a los demás.
–Sorprende que otro díscolo, Antoni Pastor, se haya convertido en uno de los puntales del ascenso de Bauzá.
–A mí no me ha sorprendido. Pastor discrepa si tiene que hacerlo, pero es un hombre de partido. Sólo quedan dos años de legislatura y el calendario juega en nuestra contra. Le ha podido más la responsabilidad. Sabe que hay que enterrar el hacha de guerra, salir de los personalismos y buscar la unidad.
–¿Significa eso su renuncia a ser el candidato del partido al Govern?
–Pastor tiene todas las puertas abiertas a ser el candidato, pero estoy convencido de que si todo el mundo cierra filas en torno a un candidato, en principio Bauzá, Pastor no optará a este puesto. Otra cosa será si todo el mundo quiere hacer su propia guerra y mantener sus legítimas opciones. Y con esto no estoy hablando sólo de Delgado.
–¿Habla de Jaume Font?
–De Jaume Font y de otros.
–No han conseguido integrar a Font ni tentándole con una vicepresidencia
–Font quiere colaborar, pero no quiere cargos. Estará en la dirección porque es el portavoz en el Consell, pero no como vicepresidente. Él prefiere pasar por un congreso, pero acata la decisión de la Junta Directiva.
–Hay muchos más que piden un congreso
–Lo habrá, pero cuando sea el momento. Hay que esperar un par de meses a que acabe la renovación de las juntas locales. En mi opinión, el momento más adecuado para celebrarlo es el primer trimestre de 2010.
–¿Pastor será vicepresidente en la nueva dirección presidida por Bauzá?
–Creo que sí, pero eso deberían contestarlo él mismo y Bauzá.
–¿Y usted?
–Sí. Bauzá me ha ofrecido seguir como vicepresidente y he aceptado.
–¿El proceso de integración incluirá a Miquel Ramis en la secretaría general?
–Eso lo tiene que contestar Bauzá. Ramis puede serlo pero, además de él, hay varios nombres sobre la mesa que responden a distintos perfiles y que son aptos para este puesto.
–Ha dicho que el primer proyecto de Bauzá es lograr la unidad en un PP fragmentado. Si es esta la herencia que recibe, ¿hizo algo bien Estarás?
–Hizo muchas cosas bien. Cogió las riendas del PP en un momento en el que el partido estaba desmoralizado. Ha dado la cara por todos los casos de corrupción que han estallado y, en esas difíciles condiciones, ha afrontado unas elecciones generales y otras europeas. Además, ha habido el congreso regional, que ella ganó, y el de Mallorca. En los dos hubo varias candidaturas, a lo que hay que añadir la crisis en el PP de Palma. Y todo eso con significados militantes bombardeándola cada día. Tiene mucho mérito que haya aguantado estos dos años. Me consta que en más de una ocasión se encontró más sola que la una. En la presidencia del PP, Estarás ha aprendido lo que es la soledad del poder.
–Ahora es Bauzá el que deberá dar la cara por los casos de presunta corrupción. ¿Cree que sólo por ser una cara relativamente nueva saldrá airoso?
–Estamos convencidos de que el Govern de Jaume Matas, en general, ha sido honrado y muy eficaz. Dicho esto, está claro que ha habido gente que traicionó la confianza del partido y de la propia sociedad. Eso es algo que hemos de asumir y pedir perdón a la sociedad. Debemos ser implacables contra la corrupción. Pero lo que no se puede hacer es criminalizar a todo el Govern de Matas por esas personas.
–¿Hay miradas de sospechas en el PP desde que han leído que las pesquisas sobre los bienes de Matas comenzaron por una denuncia del propio entorno del ex president?
–Yo nunca he estado en casa de Matas. El 90 por ciento de los que lo conocemos no lo denunciaríamos y no sabemos lo que tiene o no tiene. Estoy convencido de que podrá explicar cómo ha hecho su patrimonio y, además, las denuncias anónimas corren el riesgo de estar fabricadas por algún interesado.