EUROPA PRESS. PALMA.
El Govern aseguró hoy, después de que el PP reclamase ayer que se fiscalizasen las cuentas de las obras, que el sobrecoste de 60 millones de euros que supondrá la construcción del centro hospitalario de Son Espases responde a modificaciones para "mejorar y corregir" las "deficiencias" proyecto.
Además, tras la reunión del Consell de Govern, la portavoz del Ejecutivo balear, Joana Barceló, señaló que el conseller de Salud y Consumo, Vicenç Thomàs, continuará aportando "toda la información desde el cumplimiento estricto de la legalidad y de una manera clara".
Así, Barceló detalló que estos 60 millones de euros se destinarán a actuaciones como la supresión de barreras arquitectónicas, el ahorro energético, el cumplimiento de los códigos técnicos o diferentes mejoras asistenciales como son, entre otras, la construcción de más quirófanos o más espacio para la zona de urgencias.
El portavoz del PP, Carlos Simarro, indicó ayer que el Ejecutivo autonómico debe dar explicaciones, especialmente, "si esa cantidad es el precio de la demagogia para trasladar la ubicación del hospital 30 metros del monasterio, y contentar así a las plataformas opositoras alentadas por los propios partidos que hoy conforman el Govern de la Comunidad Autónoma".
No obstante, aclaró que con esta petición "no queremos presuponer que pueda haber un uso inapropiado del desfase presupuestario, sino que lo que queremos es los ciudadanos conozcan las razones de este incremento del presupuesto del proyecto".
Asimismo, recordó que durante el anterior periodo de sesiones del Parlament, su Grupo parlamentario solicitó una comisión específica, en el seno de la Comisión de Salut, para hacer un seguimiento de las obras de Son Espases, "iniciativa que el Pacto de izquierdas rechazó. No queremos pensar que lo rechazó por temor a que se descubrieran las informaciones sobre el sobrecoste desveladas precisamente esto días", espetó al respecto.