FELIPE ARMENDÁRIZ. PALMA.
María José Marco, letrada y actual jefa del departamento de coordinación de la conselleria de Deportes y Juventud, se ratificó ayer en un informe donde constató irregularidades en el proceso de contratación de los arquitectos del velódromo Palma Arena y en las peticiones de más fondos para construir dicho equipamiento por parte de las empresas adjudicatarias del concurso.
Marco elaboró su informe a petición de la conselleria y en él tildó, al igual que el arquitecto Balaguer, de "excesivos" los honorarios de los técnicos García Ruiz, dos de los principales imputados y que cobraron cerca de 8,5 millones de euros.
La alta funcionaria matizó que esa suma incluía el contrato de consultoría y los honorarios propiamente dichos de los arquitectos, pero insistió en que esta última partida le seguía pareciendo desproporcionada.
Los investigadores del caso Palma Arena se encontraron ya desde el principio de las pesquisas, en 2008, con la ausencia de documentos justificativos de muchas de las decisiones de gran trascendencia económica adoptadas entre 2004 y 2007.
Expedientes huérfanos de soportes es el resumen de estas irregularidades. Ayer la testigo también expuso que apenas halló papeles en los expedientes de contratación de los arquitectos García Ruiz. "Solo vi el contrato en ese expediente", dijo Marco.
Nuevas licitaciones
Sobre las importantes ampliaciones presupuestarias aprobadas por el anterior Govern, a petición de las empresas constructoras, la testigo señaló que no se podían haber autorizado.
"Según la legislación de contratos de las Administraciones Públicas entiendo que todo modificado (incremento presupuestario) que supere el veinte por ciento debe ser objeto de una nueva licitación".
Respecto al coste total de las obras, que inicialmente fue calculado en unos 48 millones de euros, la letrada mantuvo que se elevó a unos 79 y pico millones, más otros 20 millones que "se han pagado recientemente por el Govern".
La unión temporal de empresas formada por FCC y Melchor Mascaró lleva meses reclamando al actual Govern el abono de varias partidas, entre ellas algunas de dichos 20 millones. Respecto a lo que cobró el primer arquitecto del velódromo, Ralf Schürmann, María José Marco apuntó a que como mínimo fue un millón de euros.