ROSA FERRIOL. PALMA.
El conseller de Salud y Consumo, Vicenç Thomàs, instó ayer al Gobierno central a prohibir fumar en los espacios públicos. Thomàs aseguró que es "insuficiente" la delimitación del consumo de tabaco que se aplica actualmente a raíz de la normativa vigente. Según explicó el conseller, es muy difícil hacer una estructura física en muchos ámbitos para evitar la difusión del humo del tabaco. Por ello, abogó por endurecer la ley antitabaco prohibiendo fumar es espacios públicos. "Debe prevalecer el derecho del 75 por ciento de ciudadanos no fumadores, la mayoría", reiteró el titular de Salud.
Thomàs especificó que la única finalidad de la normativa es "promocionar la salud de las personas", El conseller resaltó que varios países europeos ya tienen en vigor una normativa que prohíbe el tabaco en los espacios públicos. "Es una petición de una mayoría de ciudadanos. La sociedad está madura para una solución de este tipo", concluyó Thomàs.
Norma de ámbito estatal
El titular de Salud aseguró que no se debe redactar una norma específica para Balears, si no que debe ser el ministerio de Sanidad quien ponga en marcha una normativa de ámbito estatal que no permita fumar en un lugar público.
En este sentido, la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, aseguró ayer en una entrevista a la Cadena Ser que en su departamento hay una determinación clara de aprobar una ley que prohíba fumar en cualquier espacio público porque la normativa actual deja un resquicio ya que no protege suficientemente la salud. "Estamos en condiciones de dar un paso más allá", señaló Jiménez. En su momento, la ministra resaltó que el 70 por ciento de los ciudadanos son partidarios de endurecer la ley antitabaco.
Hay que recordar que más de mil personas fallecen cada año en el archipiélago como consecuencia directa del consumo del tabaco, sobre todo, por cáncer de pulmón y problemas del corazón. En España la cifra asciende hasta los 55.000, de los que cerca de 3.200 corresponden a fumadores pasivos.
El cigarro está vinculado a 29 enfermedades, es la primera causa de mortalidad evitable y llega a reducir la esperanza de vida hasta en 20 años. Las muertes por tabaco son más numerosas que por accidentes de tráfico o las drogas. Así, a nivel nacional, de cada mil muertes, 142 se deben al tabaquismo, 20 a siniestros al volante, dos a causa del sida y una al consumo de drogas ilegales.