M. MORALES / E. P. PALMA.
El portavoz del PP Carlos Simarro manifestó ayer, tras conocer la remodelación, que ésta se ha hecho "inducida por los medios de comunicación y la calificó de "tomadura de pelo" a la ciudadanía y que pone de manifiesto que el presidente del Ejecutivo balear, Francesc Antich, únicamente tiene "autoridad en las conselleries de su partido", ya que los cambios afectan a dos departamentos dirigidos por los socialistas, Educación y Cultura e Interior, y a ninguno de los del resto de formaciones del Pacte.
"La situación se le complicó con Nadal y al final no supo coger el toro por los cuernos". Cree que Antich "no tiene coraje ni capacidad de decisión, así como tampoco es capaz de liderar un proyecto". Carlos Simarro señaló que "no toma las riendas en asuntos como el golf, el tranvía y el tren".
Considera que el Govern "sólo sirve para mantener las cuotas de cada partido pero no da servicio a la ciudadanía. También Vivienda y Transportes son conselleries quemadas porque no trabajan como deben, y ni siquiera Economía funciona, porque no ha sido capaz de "traer dinero desde Madrid. Todo es un despropósito".
Simarro cree que el Govern "le espera una temporada dura, con los 100.000 parados que habrá este otoño en Balears. Sería bueno que se siente con el PP para llegar a acuerdos
Después de que Antich informase que el secretario de Presidencia, Bartomeu Llinàs, y la integrante del equipo de Gobierno del Consell de Eivissa, Pilar Costa, sustituirán a Bàrbara Galmés y María Ángeles Leciñena, Carlos Simarro, remarcó que la remodelación se ha realizado "de cara a la galería" así como que "evidencia" que Antich no es "capaz de ser presidente" en todos los departamentos.
Así, indicó que estos cambios no van a suponer ninguna mejora económica para el archipiélago y lamentó que no se haya producido ninguna fusión entre las diversas conselleries, tal y como le propuso el PP al líder del Ejecutivo.
Simarro subrayó que el Govern ha "perdido una oportunidad" al realizar estas modificaciones e hizo hincapié en que ponen de relieve la "precariedad" del Pacte, que prioriza, según opinó, el "equilibrio de las fuerzas" de los socios del Ejecutivo antes que los "intereses reales de la ciudadanía".
El 'popular' criticó que lleven "15 días hablando de una remodelación" con la "sensación" de que se iba a producir una reducción de los departamentos del Govern y que los cambios anunciados no vayan a "conseguir nada".