JOAN RIERA / RIERA.DIARIODEMALLORCA@EPI.ES
La sucesión de Rosa Estarás no se ciñe a una cuestión de personalismos, sino de políticas. El PP balear se refleja en su líder, la historia lo demuestra. Con Cañellas fue payés y cachazudo. A Soler y Huguet no les dejaron ser. Con Matas se convirtió en modelno –así, estúpidamente escrito– y sin complejos –ni siquiera para meter mano en la caja–. Estarás se limitó a observar la evolución del estado de putrefacción del muerto que le habían dejado, Rosa dixit.
El nuevo presidente del PP marcará la hoja de ruta y será el reflejo del rumbo del partido. Tanto si el sucesor final es el que el viernes quedó marcado por el dedazo al más puro estilo PRI como si es el surgido de un congreso extraordinario. Si hay competencia puede imponerse la línea "me importa un carajo la justicia", donde la disputa sería muy dura porque desde Josep Juan Cardona hasta Rafael Durán, pasando por Jaume Font, la lista de candidatos podría ser tan larga como la de imputados judicialmente. En cambio, en el triunfo del sector "zoy ezpañol, cazi na", Carlos Delgado no tendría competencia. En la tesitura de que "cualquier tiempo pasado fue mejor", se puede recurrir a candidatos pleistocénicos como Rodríguez o Fiol –Cañellas, no; es demasiado inteligente–. La apuesta fashion sería sin duda para Toni Pastor.
Quienes en el PP están hartos de tanta sangría interna, lo que desean es que José Ramón Bauzá se convierta en el Alberto Núñez Feijóo balear. Pero Bauzá parte con una doble desventaja: la forma en que ha sido digitado presidente del partido y, desde luego, su aún escaso bagaje político.
* ¿Ahora que José Ramón Bauzá es presidente del PP balear aceptará que esta es una comunidad bilingüe o seguirá practicando que solo hay un idioma digno de ser protegido?
* Rosa Estarás ha dejado la política y se dedica a mantener la canonjía que le han concedido en Bruselas, ¿a qué se dedicará cuando con 48 años deje el Europarlamento?
* ¿Llegará el juez José Castro a solicitar al Tribunal Supremo que levante el aforamiento sobre la ex vicepresidenta del Govern o está suficientemente protegida de los avatares judiciales que padecen sus correligionarios del partido?