E. PRESS. PALMA.
El secretario de la Cofradía de Pescadores de Balears, Antoni Garau, exige que la futura Ley de Pesca que prepara el Govern contemple un registro de la cuota de pesca de la flota deportiva, teniendo en cuenta que las cerca de 20.000 embarcaciones de recreo que existen en las islas llegan a capturar al año entre 1,2 y 1,5 millones de kilos, frente a los entre 3,2 y 3,5 millones que recogen las 400 barcas de pesca profesional. Aplaudió la iniciativa de la conselleria de Agricultura y Pesca de que el sector de las artes menores cuente con un marco legislativo general, debido a que "cada una tiene su propia normativa y, a veces, surgen contradicciones entre ellas", sin contar con que Balears es una de las pocas comunidades autónomas que todavía no tiene una Ley de Pesca.
Respecto a la competencia de la flota deportiva, Garau lamentó que "va creciendo exponencialmente en contra de la pesca profesional, que es cada vez más reducida". Por ello, consideró que, al igual que sucede con las embarcaciones profesionales, las de recreo también deberían informar del número de capturas realizadas, con el objetivo de garantizar una "mayor regulación y control" sobre este tipo de actividad destinada al autoconsumo.
"Ha habido desde siempre un conflicto entre la pesca profesional y la deportiva, porque no existe control en el desembarco de capturas de las embarcaciones de recreo, mientras que las profesionales están obligadas a comunicar a la conselleria de Agricultura y Pesca el número de capturas, para que, a su vez, informe a la Comisión Europea", señaló Garau.
Esta situación, según criticó, provoca que los técnicos de las instituciones estén trabajando con datos "insuficientes" para llevar a cabo una "correcta administración" de la pesca.
Otro de los aspectos que, en opinión de los pescadores, debería recoger la nueva Ley de Pesca, es una mejora en la gestión de las siete reservas marinas actuales del archipiélago, dotando de más embarcaciones a los inspectores o profesionales encargados de vigilar que no se pesque en las zonas integrales, en las que esta actividad está prohibida.
Añadió que también se deben destinar más recursos para los estudios que se deben realizar para conocer los resultados que está dando la reserva marina al sector de los pescadores y, en caso de que sea necesario, crear alguna nueva. Estimó que se podría aprovechar la nueva normativa para incluir una nueva reserva marina en la Serra de Tramuntana, concretamente en la zona de Sóller, y otra en el Canal de Menorca.