Diada de Mallorca. Conmemoración de la llegada de Jaume I a la isla y de ´les franqueses del regne´
RAQUEL GALÁN. PALMA.
La presidenta del Consell de Mallorca, Francina Armengol, se inspiró en el discurso de la Diada del año pasado para pronunciar el de ayer. En ambas ocasiones dijo que hay que ser "implacables" con la corrupción política. Una reiteración –formulada con idéntico adjetivo– que crispó al Partido Popular, que le recordó a Armengol que gobierna con el apoyo de varios imputados.
A pesar de eso, la presidenta del Consell insistió ayer en que "la corrupción no puede encontrar atajos, porque contribuye a fomentar el alejamiento entre los gestores públicos y la ciudadanía. Estas actuaciones perversas deben ser cortadas de raíz (...). Los partidos tienen que creer en la regeneración ética y promoverla, y tienen que ser implacables contra las malas prácticas", destacó.
Otra crítica política se centró en la "ejecución de obras faraónicas, que tan lastimosos resultados nos han dado", en referencia a varias de las actuaciones llevadas a cabo por el Partido Popular durante la pasada legislatura, como el metro y el velódromo Palma Arena, éste inmerso en un proceso judicial por presunta corrupción.
Crisis
El otro tema de la intervención en el Teatre Principal versó sobre la crisis económica. En la Diada de Mallorca de 2008, la presidenta del Consell mencionó que había unos indicadores que "no son buenos", por lo que pidió "prudencia". Sin embargo, este año ha ido más allá a causa del agravamiento de la situación. "Lo que más preocupa son las miles de personas que sufren los efectos de la crisis y la conflictividad social que se puede derivar", aseguró ante un nutrido auditorio ayer por la noche.
La obligación de la administración pública en época de crisis es, según afirmó Armengol, "hilar más fino para gestionar mejor sus recursos y, de esta manera, garantizar los derechos sociales de las personas e introducir elementos para dinamizar la economía". El hecho de que vivamos un momento complicado "no puede servir de excusa para postergar las actuaciones prioritarias de los gobiernos. De las prioridades que marquemos dependerá la cohesión social del país", remarcó.
Críticas del PP
El portavoz del PP en el Consell, Jaume Font, expresó su hartazgo ante el discurso de Armengol y le recriminó que hable de corrupción sin tener en cuenta que los imputados son personas que están a disposición de la justicia y que, en cualquier caso, su gobierno se sustenta en el apoyo de imputados como Miquel Àngel Flaquer y Dolça Mulet.
Font también lamentó que Armengol no concretase avances en el autogobierno con competencias asumidas ni medidas contra la crisis. Por todo ello, se mostró decepcionado.