Vuelta al Cole. Son Rapinya se convierte en el único punto conflictivo del regreso a las aulas
F. GUIJARRO. PALMA.
Las medidas adoptadas por el ayuntamiento de Palma y, muy especialmente, las de los propios padres para evitar verse cogidos en una ratonera de caos circulatorio han hecho que el inicio del curso escolar de este año haya sido uno de los más tranquilos que se recuerdan, con incidentes significativos sólo en la zona de Son Rapinya. Los responsables del Consistorio palmesano no ocultaron su satisfacción tras superar el primer escollo de la mañana de ayer, pero sin dejar de hacer un llamamiento para que el próximo lunes los progenitores mantengan el nivel de concienciación mostrado el viernes. La consellera de Educación, Bàrbara Galmés, se sumó a la hora de destacar que hacía mucho tiempo que no se producía un retorno a las aulas con tan pocas incidencias.
El papel jugado por los padres y la colaboración de los centros de enseñanza fue fundamental. Estos últimos marcaron en muchos casos horarios de entrada escalonados y habilitaron espacios dentro de sus dependencias para estacionar los coches en los que viajaban los más pequeños. Y los progenitores, ante el miedo a una mañana especialmente caótica, modificaron en muchos casos sus horarios de acceso a las escuelas para evitar concentraciones –incluso llegando a solicitar permiso a sus empresas para llegar con algún retraso a su puesto de trabajo–, y optaron por acompañar a pie a sus hijos o por aparcar varias calles antes de llegar a su centro para hacer el resto del trayecto a pie, según reconocieron los propios responsables municipales.
A ello hay que sumar todo el dispositivo elaborado por el Consistorio palmesano, con el retraso en el inicio de las obras hasta las 9,30 horas de la mañana, la reapertura de carriles que se habían cerrado durante los meses anteriores y el despliegue de 163 agentes de la policía local –la misma cifra que en años anteriores, según se destacó–, 40 técnicos municipales y la colaboración del personal de las empresas constructoras que trabaja en las calles de la ciudad.
El principal ´punto negro´
Aunque este conjunto de iniciativas evitó que se produjeran incidentes significativos en la mayoría de los puntos que se habían señalado como más problemáticos, como Balmes o la avenida Picasso, de nuevo de mostró insuficiente en la zona en la que tradicionalmente se registran los mayores problemas en cada inicio de curso: Son Rapinya.
La enorme concentración de grandes centros escolares hizo que un año más se registraran serios problemas en los accesos de la vía de cintura en ese punto ante el elevado número de vehículos que querían acceder a la citada barriada palmesana o salir de ella.
A lo expuesto hay que sumar que todos los centros escolares de las islas pudieron abrir sus puertas con normalidad y con la plantilla de profesores en sus puestos, según la información facilitada por la conselleria de Educación, desde la que se agradeció el trabajo realizado por los equipos directivos de las nuevas instalaciones.
Pese a lo expuesto, desde Cort se hizo un llamamiento especial para que el próximo lunes se mantenga el nivel de concienciación mostrado ayer por las familias, al considerar que también en esa jornada existe un riesgo elevado de que puedan registrarse problemas en el tráfico de la ciudad.