Crisis en el PP. El sucesor de estarás acepta el cargo sin ser refrendado por las bases
M. FERRER. PALMA.
El mirlo blanco del PP balear despegó ayer el vuelo, aunque algunos ya le dieron por abatido en el mismo momento por la forma de designación. El alcalde de Marratxí y hasta ahora vicepresidente del partido, José Ramón Bauzá, fue aclamado por mayoría de la junta directiva regional –máximo órgano de decisión entre congresos– como nuevo presidente de la formación, tras la dimisión de Rosa Estarás.
"Asumo esta presidencia con el convencimiento de que estoy capacitado para llevarla a cabo", se estrenó ante la prensa, rechazando haber sido impuesto: "Siempre que se ha especulado con mi nombre he dicho que no quería [ser presidente] siendo digitado". Si ayer aceptó, fue porque "la inmensa mayoría" de los asistentes a la junta apoyaron su elección. Preguntado sobre cuantos apoyos obtuvo, reveló que no había habido votación.
El nombramiento de Bauzá se produjo, según explicó, cumpliendo los estatutos del partido, que estipulan que en caso de dimitir el presidente, puede asumir el cargo el vicepresidente si así lo ratifica la mayoría. Pese a tener el PP balear dos vicepresidentes, no hubo problemas porque el alcalde de Inca Pere Rotger se autodescartó para el puesto, y expresó su deseo de que lo ocupara Bauzá, quien no quiso desvelar si será el próximo candidato.
Sin embargo, la decisión no sentó bien en una parte de los miembros de la formación. El portavoz del PP en el Consell, Jaume Font, se negó a que el nombramiento fuese por unanimidad, como pretendía Estarás, y quiso dejar constancia en público de su postura. Font no cuestionó la valía de Bauzá, pero consideró que lo mejor para el partido era que Rotger asumiera la presidencia temporalmente, hasta terminar la renovación de las juntas locales, y antes del verano se convocara un congreso extraordinario para elegir a un nuevo presidente y candidato para 2011, con nadie aventajado.
La misma tesis comparte el senador Joan Huguet, y así lo dijo, o el diputado Joan Flaquer, quien alertó que con la digitación ahora de Bauzá se "dará carnaza" al PSOE para que le busquen asuntos polémicos en el Ayuntamiento de Marratxí. Aunque no intervino públicamente, el portavoz parlamentario Francesc Fiol también era partidario de un congreso, y otros cargos locales, que así se lo expresaron a Font en privado. Sin duda, el comentario más significativo fue el de un ex conseller, sobre el nuevo presidente: "Nace muerto".
Por contra, el alcalde de Manacor Antoni Pastor se desvinculó por vez primera de los díscolos, y alabó en cambio ante todos la designación de Bauzá. Su actitud provocó sorpresa entre sus partidarios, y ya suena como nuevo secretario general.
"No se descarta con el tiempo, pero ahora no es el mejor momento para un congreso, será una decisión de los órganos colegiados", afirmó Bauzá, insistiendo en que así lo quiere "la mayoría", y que él es "el primero" que lo quiere, pero a su debido tiempo. "Ahora lo que toca es mirarnos todos a la cara, y estar unidos", emplazó.