MATEU FERRER. PALMA.
El recorte presupuestario que efectuará el Govern para el próximo año rondará los 300 millones de euros y no los 500 que anunció inicialmente. Según varias fuentes del Pacto, este desfase obedece principalmente a un error de cálculo de los expertos económicos del Ejecutivo, más que al rifirrafe partidista –que también– entre el trío de socios de gobierno para ser el menos perjudicado por la medida.
Por lo visto, y tras analizar mejor la financiación adicional que Balears recibirá del Estado con el nuevo modelo autonómico, los estrategas de los números se han percatado de que no será necesario reducir el medio centenar de millones previsto. De este modo, se plantean hacer una especie de cambalache para que las aportaciones extra que ya deben llegar de Madrid para este ejercicio puedan incorporarse al presupuesto de 2010, y disponer de más liquidez y por tanto de margen de maniobra.
Así las cosas, y a la espera de la próxima reunión negociadora del lunes, donde se espera entrar más en detalle, PSOE, UM y Bloc han consensuado que las conselleries sensibles en estos momentos de crisis económica son Turismo, Comercio e Industria, Asuntos sociales y Trabajo, de manera que las cuatro quedarán más a salvo del recorte, mientras que al resto se les aplicará un plan de austeridad que afectará básicamente al personal y gasto corriente.
Pese a que el Bloc sigue defendiendo la aplicación de nuevas figuras impositivas –especialmente a las actividades que afecten al medio ambiente–, el PSOE se muestra reacio. Los socialistas tampoco barajan reducir el número de conselleries, aunque algunas voces en el partido consideran que sería lo adecuado para reducir el gasto.