Los indicios que ahora va a investigar el juez José Castro contra el ex president del anterior Govern del PP respecto a su desfase patrimonial se basan, entre otros extremos, en los importantes gastos que la familia Matas hizo para equipar su vivienda en la calle Sant Felio. La Guardia Civil concluyó que Matas no puede justificar, con los ingresos que declaró en sus últimos años al frente del Govern, los inmuebles que compró o poseyó. El ex president declaró que pagó un millón de euros por parte de la casa señorial de la calle San Felio (unos 700 metros cuadrados entre vivienda y anexos) con el dinero que sacó de la venta de su chalé de Cas Catalá y mediante una hipoteca. Las cuentas no salen a los investigadores que reseñan que una vivienda más modesta en el mismo inmueble costó 2 millones de euros. Las pesquisas se han centrado en apartamentos de la familia Matas en la Colònia de Sant Jordi y en un piso de lujo en un barrio selecto de Madrid. También se ha apuntado a que la familia compró objetos de lujo para la casa, relojes, un mini, y otros objetos en metálico y, a veces, con billetes de 500 euros.