Política. Turbulencias en el Pacto
M. FERRER/ V. EZA. PALMA.
El futuro que la Justicia depara a Miquel Nadal condiciona la fecha de la esperada crisis de Govern, en la que dos conselleras del PSOE parecen tener todos los números para ser desalojadas del cargo.
El conseller de Turismo –en este caso de UM– podría también tener sus días contados después de que la jueza del caso Can Domenge, la presunta trama de corrupción político-empresarial en torno a la venta por parte del Consell de Mallorca de los solares del mismo nombre, prepare el pase del sumario al Tribunal Superior de Justicia de Balears, por la condición de aforado de Nadal.
En la cúpula del PSOE se plantean que el presidente Francesc Antich destituya al titular de Turismo si el nuevo juez instructor toma contra él medidas cautelares, pues se considera insostenible para el Govern mantener a uno de sus miembros en libertad bajo fianza, o en el peor de los casos, en prisión preventiva. Más exigentes son en el Bloc, el otro socio de gobierno, cuyos dirigentes dejan muy claro en privado que serán inflexibles con Antich para que Nadal sea desalojado del puesto, o de lo contrario se avecinaría una crisis en mayúsculas del Pacto.
Discreción y prudencia en UM
En UM, el tema no se trató abiertamente en la ejecutiva celebrada ayer por la tarde, según afirmaron varios miembros de la misma. De todos modos, los pesos pesados del partido no descartan la salida de Nadal del Ejecutivo autonómico, según ha podido saber este diario, y no tanto por su hipotética situación procesal, que no preocupa en demasía en el partido, como por el peligro en potencia que supone mantenerlo en activo, al estar todavía resentidos muchos de sus partidarios tras haber sido desbancado de la presidencia de UM.
No obstante, existe un cierto resquemor por las consecuencias que podría tener, tanto a nivel interno –tras el congreso de julio, las aguas parecen haber vuelto a su cauce– como institucional –Nadal no podría ser obligado a renunciar a su acta de concejal en el Ayuntamiento de Palma, y su voto es clave para la gobernabilidad del PSOE y Bloc–, el relevo del conseller y ex jefe de la formación.
La intención de UM sería aprovechar la remodelación del Govern que estaría barajando Antich para cargarse de paso también a Nadal, matando así tres pájaros de un tiro. Con todo, la indecisión de Antich a la hora de afrontar cambios en su gabinete exasperan a los barones de UM, según se puso de manifiesto en la reunión de ayer tarde, con lo que se está ahora a la espera de ver si el presidente actúa, o por el contrario deja las cosas tal cual están, con lo cual no se movería a Nadal.
Tampoco –siempre según la versión oficial– la ejecutiva de UM debatió sobre la fianza de 38,5 millones de euros que la jueza ha impuesto a su presidente, Miquel Àngel Flaquer, por responsabilidad pecuniaria. De lo que no hay duda es de que la cúpula en bloque respalda a su líder, imputado en el mismo caso que Nadal. La portavoz de UM, Catalina Julve, afirmó ayer que la fianza de Flaquer "no afectará en absoluto" a la presidencia del partido porque "no tiene que ver" con su gestión como presidente de UM. Flaquer "en todo momento ha dicho que hizo un expediente impecable y administrativamente correcto", recordó Julve, emplazando a esperar que prospere el recurso presentado por el líder de UM.
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