FELIPE ARMENDÁRIZ. PALMA.
Decenas de documentos y otros papeles intervenidos por la Policía Nacional a principios del pasado agosto en la operación Espada, contra la supuesta trama de corrupción político-empresarial en torno al velódromo Palma Arena, no han podido ser analizados por falta de medios en la investigación. El magistrado José Castro, que instruye el complejísimo sumario, ha solicitado otro juez de refuerzo para poder sacar adelante la investigación y no colapsar el resto de asuntos del juzgado, que siguen a su cargo.
La operación Espada propició la práctica de varios registros simultáneos en sedes de empresas vinculadas con el supuesto entramado. En esos allanamientos fueron intervenidas varias cajas repletas de documentación y otras supuestas pruebas en soporte informático.
En las primeras 72 horas tras los registros y los arrestos de algunos de los principales implicados, algunos de los investigadores echaron un primer vistazo a los documentos, pero el análisis ni fue exhaustivo, ni completo. El propio juez Castro se desplazó a la Jefatura Superior para participar en las pesquisas.
No obstante, el grueso de los investigadores se dedicó en los 3 primeros días a la toma de declaración de encausados y testigos y a la confección del atestado.
Claves posteriores
Por otro lado, las claves para interpretar muchos de los documentos incautados en la investigación han ido saliendo de las declaraciones tomadas con posterioridad a testigos e imputados.
Sin embargo, tanto la fiscalía anticorrupción, como el grupo de Delincuencia Económica de la Policía, o el juzgado de instrucción 3 carecen de personal suficiente para analizar toda la documentación recopilada. Hay que destacar también que los dos fiscales anticorrupción y los agentes de Delitos Económicos llevan el resto de causas por supuesta corrupción. El juez Castro sigue con sus guardias cada once días y los juicios de faltas ordinarios y rápidos.