EUROPA PRESS. PALMA.
El ex presidente ejecutivo de la inmobiliaria Alcázar, Juan Piguillem, aseguró hoy ante el tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial que desde la empresa "jamás" se comprometieron a inyectar 15.000 millones de pesetas en el grupo hotelero Royaltur, propiedad del empresario Jaime Moll, con el objetivo de reflotarlo en 1993, al tiempo que alegó "no haber engañado a nadie" cuando se firmó un documento de intenciones con el grupo de empresas de Moll.
Así lo puso de manifiesto durante el juicio que arrancó hoy en el marco del caso Royaltur, que sienta en el banquillo de los acusados, además de Piguillem, al ex vicepresidente de la inmobiliaria, Juan Bautista Llorens, al ex vicepresidente ejecutivo de Banca March, Simón Galmés, y al ex directivo de esta entidad bancaria, Antonio Mascaró, para quienes la acusación particular, ejercida por Moll, pide seis años de prisión y 94 millones de euros de indemnización.
En su intervención y a preguntas del letrado de la acusación particular, Rafael Perera, Piguillem hizo referencia al documento firmado el 18 de agosto de 1993 con Moll, que establecía que Geinsa -filial de Alcázar- aportaría un incremento de fondos en Royal Resot por importe de 15.000 millones de pesetas, aunque ello "una vez habiendo acudido a bolsa para disponer del dinero, ya que para aportarlo se tiene que tener".