La finca Raixa fue comprada hace casi ocho años por el Consell de Mallorca y el ministerio de Medio Ambiente. Su edificio principal fue inaugurado hace dos, pero no fue hasta ayer que el público pudo acceder a ella. Una de sus asignaturas pendientes (sin contar la rehabilitación que aún queda por hacer) es todo lo concerniente a su gestión. "El Estado no tiene dotación económica para Raixa porque no sabemos cuánto dinero cuesta gestionarla. Por eso aún estamos pendientes de firmar el acuerdo de gestión, porque ahora estamos evaluando los gastos de mantenimiento", aseguró ayer a este rotativo el director insular de Relaciones Institucionales, Pere Fullana.