V.EZA/F.ARMENDÁRIZ. PALMA.
El presidente de UM, Miquel Àngel Flaquer, consideró ayer una "locura" la fianza de 38,5 millones establecida el jueves por la jueza para él y la UTE formada por Sacressa y Construcciones Ferrà Tur por el caso Can Domenge. Para Flaquer, se trata de una cifra "desorbitada", si bien no tendrá que abonar por el momento la parte que le corresponda ya que su abogado presentó ayer mismo un escrito a la jueza anunciándole que el lunes recurriría su decisión. "Desde luego, no tengo ni una tercera ni una centésima parte de esa cantidad", precisó Flaquer respecto a los fondos con los que cuenta para hacer frente a la fianza.
Afirmó que "el proceso administrativo" para la enajenación de los solares de Can Domenge en la pasada legislatura, por parte del Consell de Mallorca, fue "impecable", por lo que dijo estar "muy orgulloso". El líder de UM era entonces conseller de Economía y Hacienda de la institución insular y, como tal, estuvo al frente de este asunto. "Simplemente, cumplí con mis funciones como conseller de Economía y Hacienda", declaró ayer tras precisar que, entre las funciones de su cargo, se encontraban las de "llevar a cabo cualquier concurso y mesa de contratación".
Para el líder de UM, este asunto es consecuencia de "estar en política y ocupar un cargo de responsabilidad en el que se firmaban muchos papeles", a la vez que insistió en su inocencia. "Yo hice mi trabajo con honestidad y no cometí ningún delito ni nada punible", aseguró.
Flaquer recordó que "hace año y medio" ya dio explicaciones ante la jueza. "Ahora, tras año y medio sin tener noticias, llega esta petición de fianza. No tengo ni idea de por qué llega ahora; me lo he preguntado, pero no encuentro ningún motivo", dijo mostrando su sorpresa.
A pesar de ello, aseguró que se encontraba "muy tranquilo" ante el convencimiento de que no tendrá que hacer frente a la fianza y que quedará demostrado que no cometió ningún delito. "Sé que no he hecho nada mal, sino que intenté hacer mi trabajo lo mejor posible", concluyó.
Mientras, el coordinador de EU, David Abril, pidió ayer la dimisión de Flaquer como miembro del Consell, ya que "una fianza de esta magnitud demuestra que hay más que indicios", lo que hace necesario "asumir responsabilidades".
El líder del Bloc, Biel Barceló, no fue tan tajante, aunque sí consideró que Flaquer debería "reflexionar" sobre su continuidad. Agregó que si el caso pasa al TSJB y se imputa al conseller de Turismo, Miquel Nadal, éste también debería dejar su cargo para "no poner problemas al Govern".
La portavoz del Govern, Joana Barceló, reconoció que al Ejecutivo le "preocupa el espacio judicial y su repercusión", a la vez que mostró su voluntad de "máxima colaboración" con la Justicia. "Siempre existe preocupación en el Govern en cuanto a las acciones judiciales que se desarrollan en Balears", declaró.
UPyD de Balears, por su parte, exigió al president Francesc Antich que "explique por qué ampara en su Govern al imputado Miquel Nadal" y por qué mantiene un Pacto de gobernabilidad con el también imputado Flaquer.