"Me hice maestra para estar con los niños, es lo que me gusta, no estar en un despacho". Así se expresaba una de las directoras que ha sido nombrada "a dedo" por la conselleria de Educación y sin fomración específica ante la falta de candidatos. Ella no quería ser directora y asume el cargo con resignación: "Tiene muchas responsabilidades, exige mucho tiempo, hay mucha burocracia...", apuntaba esta joven, que aseguraba que la retribución económica "no compensaba" el trabajo que conlleva el puesto. Otra directora a la que han "convencido" para renovar su cargo otros dos años más confirmaba que es un trabajo "muy duro y muy cansado".
Las asociaciones de directores han pedido en reiteradas ocasiones a la Conselleria más personal administrativo para aligerar al director de este tipo de tareas. La situación es especialmente acuciante en los colegios de Primaria, según explicó la representante de sus directores, Antònia Tur, quien apuntó que la Conselleria les ha asegurado que están trabajando para que puedan contar con al menos una persona para desarrollar estas tareas.