Sanidad. "que no pidan calidad educativa", advierten las cooperativas de enseñanza
I.OLAIZOLA. PALMA.
Los directores de los centros educativos sí se plantean cómo sacar adelante las escuelas y poder guardar en ellas a los niños para no perturbar la vida laboral y personal de los progenitores. En un principio, con un número alto de contagios entre el profesorado, la primera opción pasa por salir adelante con los recursos propios del centro juntando aulas de diversos niveles.
"Eso sí, que no nos pidan calidad educativa", advertía ayer Enric Pozo, presidente de las Cooperativas de Enseñanza, tras la reunión explicativa que mantuvieron con la conselleria de Educación.
Los problemas se acentuarían en el hipotético caso de que el porcentaje de maestros contagiados superase el 60% de la plantilla, estimó Pozo, que añadió que en esta tesitura reclamarían a la Conselleria la posibilidad de realizar contrataciones urgentes de personal saltándose trámites innecesarios.
"Lógicamente, si tenemos a un elevado número de profesores contagiados, también se notarán significativas ausencias entre el alumnado y hasta determinados niveles podríamos seguir funcionando concentrando a los niños sanos, independientemente de su nivel, en las aulas que puedan estar operativas. El objetivo es que los padres tengan dónde dejar a sus hijos y no paralizar la actividad laboral", señaló el responsable de las Cooperativas de Enseñanza.
Ante un escenario en el que el elevado número de bajas laborales hiciera imposible continuar la actividad del centro educativo, los directores de los centros han reclamado a la Conselleria tener la potestad "de realizar contrataciones urgentes de personal. Si no hubiera disponibilidad de profesores, emplearíamos a monitores para que entretuvieran a los niños. También hay que tener en cuenta que, como nos han dicho, esta gripe se solventa con siete días en casa, con lo que la duración de las bajas no sería excesiva", razonó Pozo.
Miquel Batle, secretario general de la patronal Escola Catòlica, la de mayor representatividad en los colegios concertados, hizo un llamamiento a la tranquilidad y señaló que "en los colegios hay profesores de refuerzo y ayuda que pueden ayudar a solventar las bajas de los titulares". También apuntó a la opción de concentrar alumnos de varios cursos en una sola aula controlada por un maestro e indicó que sólo se cerraría una escuela como última opción y ante una pandemia disparada entre el conjunto de la población.
Manel Perelló, representante de los directores de institutos, señaló que actuarán siguiendo las directrices de los técnicos de la conselleria de Salud, que los problemas que puedan ocasionar las bajas por enfermedad de los maestros se irán solucionando en función de cómo se presenten y que, en cualquier caso, "este problema es menos acusado y tiene más fácil solución en la enseñanza secundaria, donde la ratio de profesor por alumnos es mucho más desahogada que en primaria".
Por último, Antònia Tur, en nombre de los centros de primaria públicos, no quiso entrar en escenarios de grandes contagios entre el profesorado para "no generar alarmismo" y, aunque admitió que los recursos de personal laboral en primaria "son más limitados", aseguró que unas hipóteticas bajas de maestros se solventarían "reorganizando la estructura del centro. Si hubiera más contagios de lo previsto, avisaríamos a las autoridades sanitarias para que decidieran la forma de actuar".