I.O. PALMA.
Las medidas de higiene en los centros escolares parecen fundamentales para poder refrenar los efectos del contagioso virus H1N1 entre los más jóvenes, un colectivo especialmente sensible y que además es la principal fuente difusora de enfermedades contagiosas entre el conjunto de la población.
Higiene sí, pero, ¿quién la paga? Enric Pozo, presidente de las Cooperativas de Enseñanza, apuntó que se "pedirá a los padres que colaboren con estas medidas de higiene mandando a sus hijos a la escuela con un paquetito de kleenex. En cualquier caso, si el coste de estos productos para extremar la higiene desborda la partida presupuestaria de los centros escolares para este concepto, la Conselleria debería aportar algo".
Miquel Batle, de la patronal Escola Catòlica, minimizó esta cuestión: "Hoy en día casi todos los niños llevan a clase sus propios pañuelos desechables. Y jabón... de jabón siempre hemos dispuesto en nuestras escuelas".
No tan a la ligera se lo tomó Antònia Tur, representante de los directores de escuelas de primaria públicas, que admitió que en la reunión que mantuvo ayer en la conselleria de Educación preguntó si era necesario comprar un gel especial, más aséptico, para prevenir contagios. "La Conselleria me indicó que me respondería la próxima semana. Además, nos han asegurado que antes del comienzo de curso repartirán un manual más detallado sobre las medidas y prevenciones que hay tomar en los centros educativos", explicó Antònia Tur, que añadió que otra de las recomendaciones pasa por limpiar con más detenimiento pomos y barandillas.
Desde el departamento de Galmés, siempre bajo el asesoramiento de la conselleria de Salud, se ha aconsejado a los directores de las escuelas reforzar las habituales tareas de limpieza. "Nos han recomendado limpiar con más frecuencia los puntos de contacto de los alumnos y que éstos se laven con más asiduidad las manos", concluyó Manel Perelló, portavoz de los directores de institutos.