VIRGINIA EZA/EFE. PALMA.
El president del Govern, Francesc Antich, reconoció ayer que el Ejecutivo está realizando un estudio para analizar "qué cosas se podrían fusionar", en referencia a la unión de las conselleries. El president confirmaba así su intención de remodelar el Ejecutivo, aunque si concretar en qué consistirían los cambios. Lo cierto es que una fusión de conselleries conllevará la salida del Govern de los consellers afectados y, al respecto, dirigentes del PSOE, Bloc y UM coincidían ayer en que dos de las más probables caídas serán las de las socialistas Barbara Galmés y María de los Angeles Leciñena, titulares de Educación e Interior respectivamente. La ibicenca Pilar Costa sonaba como una de las casi seguras entradas en el Ejecutivo.
Antich enmarcó la posible remodelación del Govern en la "difícil" situación económica y la necesidad de aplicar un fuerte recorte en los presupuestos para el próximo año. Sin embargo, no se pronunció sobre qué conselleries resultarían afectadas ni cuándo se llevará a cabo. "Es una cosa que no se anuncia, sino que se hace, por lo que es una cuestión que si se tiene que hacer, se hará y si no se tiene que hacer, no se hará", declaró el jefe del Ejecutivo.
Los rumores sobre la caída de Leciñena y Galmés surgieron hace meses y se recrudecieron con los contactos iniciados hace una semana entre los socios del Pacto para negociar los presupuestos. Albert Moragues, conseller de Presidencia, reconocía el lunes que se barajaba la fusión de conselleries como una de las medidas para recortar gastos.
La falta de concreción disparó ayer los rumores, hasta el punto de que la conselleria de Educación tuvo que desmentir que Galmés ya hubiera empezado a despedirse de sus más próximos. Mientras que los máximos dirigentes del Bloc y UM, Biel Barceló y Miquel Àngel Flaquer, rechazaban que Antich les hubiera comunicado cambios en el Govern, los nombres de Leciñena y Galmés estaban en las bocas de los distintos cargos del Pacto.
También se apuntaba hacia Pilar Costa como sustituta de Galmés. Costa figura en las quinielas desde que surgieran los rumores de remodelación antes del verano. "Ni Antich ni nadie me ha hecho ningún comentario", declaró ayer repitiendo su negativa de hace meses. Sin embargo, entonces aseguraba que no tenía interés en llegar al Govern, mientras que ayer no quiso pronunciarse sobre sus preferencias. Si bien en un principio sonaba como sustituta de la ibicenca Leciñena, ayer se daba por hecho que sustituiría a Galmés, mientras que Interior se fusionaría en otra conselleria, posiblemente la de Presidencia.