I.OLAIZOLA/EFE. PALMA/MADRID.
"No se va a cerrar ninguna escuela por la gripe A porque es un servicio público que hay que ofrecer a los ciudadanos". Así de contundente se mostró ayer la consellera de Educación, Bàrbara Galmés, tras el Consejo Interterritorial de Educación que se celebró en Madrid con un único punto en el orden del día: cómo afrontar la incidencia de la gripe A en las escuelas.
Sobre si se concretó qué número de contagios obligaría a adoptar la drástica solución de cerrar aulas, la consellera se limitó a precisar que "no se ha establecido" aunque matizó que "se ha decidido supeditar las decisiones del ministerio de Educación a las del departamento de Sanidad".
Gobierno y CCAA decidieron que el curso escolar comience y prosiga según el calendario previamente establecido, constituir una comisión de seguimiento de la gripe A de Educación y Sanidad y elaborar una guía de recomendaciones para los centros educativos, que estará lista dentro de una semana. Alterar el comienzo del curso ni protege la salud ni resuelve problemas, sino que puede generarlos, indicó el ministro de Educación, Ángel Gabilondo.
La comisión de seguimiento citada analizará la situación de la comunidad educativa en España y otros países, particularmente de Europa, para poder prever la evolución de la enfermedad y poder anticiparse. Si se produce alguna modificación de la normalidad académica será "a instancia de esta comisión", recalcó Gabilondo, que estuvo acompañado en la reunión sectorial por la ministra de Sanidad Trinidad Jiménez.
Galmés indicó que la decisión de mantener sin cambios el inicio del curso decidida ayer sí era una novedad, pese a que la interterritorial de Sanidad del pasado lunes ya decidió recomendar a Educación mantener el calendario escolar.
Además, la conselleria de Educación, con anterioridad a las reuniones que mantendrá hoy con asociaciones de padres de alumnos y sindicatos de la enseñanza, remitió una serie de cartas con recomendaciones para afrontar la gripe A a los directores de los centros, al profesorado, al personal no docente y a los padres y madres de alumnos. Y en las misivas se recalcaba que, siguiendo criterios sanitarios, no hay motivos para retrasar el comienzo del curso escolar 2009-2010, previsto para el próximo viernes 11 de septiembre.
Galmés adelantó que también habrá reuniones informativas para prevenir contagios en el ámbito de la universidad y de la formación profesional. La consellera señaló por último que la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, tranquilizó a los responsables de Educación autonómicos indicándoles que países del hemisferio sur como Australia y Chile habían superado el brote gripal sin vacuna y "con tan sólo una semana de pico en la que se duplicaron los casos de gripe".