M. MANSO / X. PERIS. PALMA.
Una de las tareas más arduas consiste en desbrozar las miles de llamadas de personas que dicen haber visto a los terroristas. Del volumen ingente de testimonios y grabaciones de cámaras instaladas en negocios, los expertos en lucha antiterrorista han seguido más de 300 pistas, informan fuentes de Interior. De momento, mantienen un severo hermetismo sobre los resultados obtenidos, aunque todo hace pensar que no existen conclusiones definitivas y todas las hipótesis se mantienen vivas.
Los agentes se han trasladado hasta Bunyola, Santa Eugènia y s´Arracó (Andratx) en busca de indicios. La Guardia Civil ha tratado de aclarar si una pareja de terroristas compartió mesa y mantel en un restaurante ubicado a las afueras de Bunyola. Varios agentes uniformados recorrieron las calles limítrofes a la pizzería Fellini para recopilar información sobre el hipotético rastro dejado por los autores del asesinato de Diego Salvà y Carlos Sáenz de Tejada.
En s´Arracó mantuvieron acordonada una vivienda donde se sospecha que pudieron alojarse los miembros de la banda ETA. Este piso se habría convertido en la base de operaciones donde se montaron las mochilas bomba y los artefactos alojados en los chasis de los dos Nissan Terrano explosionados en Palmanova. Sobre esta vía de investigación, ni se afirma ni se descarta.
Sobre el número de terroristas trasladados a Mallorca, Interior calcula que se trata de dos o tres personas, entre ellos, una mujer ya que varios de los artefactos que estallaron en locales de Palma se colocaron en baños de mujer.
La investigación ha recibido un espaldarazo gracias a la detención de tres etarras en Francia –Aitzol Etxaburu, Alberto Machain y Andoni Sarasola– y a la intervención de cientos de kilos de explosivo. Este arresto, llevado a cabo por las Fuerzas de Seguridad galas, ha propiciado el descubrimiento de una quincena de zulos que podrían acoger material como el empleado en Mallorca.
La madeja sigue enrollada, quizá menos que hace un mes, pero todas las conjeturas siguen vigentes, incluso la que apunta a que todavía podrían encontrarse en la isla.