C.C. PALMA.
La alcaldesa de Palma, Aina Calvo; la primera espada del Consell, Francina Armengol; y la presidenta del Parlament, Maria Antònia Munar, coincidieron ayer en agradecer al Rey la presencia de la Familia Real en Mallorca durante un verano calificado de "trágico", tras la cadena de atentados que costó la vida a dos agentes de la Guardia Civil y alarmó a la comunidad turística.
Recibidas por don Juan Carlos en sucesivas audiencias privadas a lo largo de la mañana de ayer, las tres dirigentes señalaron lo afortunado de los "gestos" de la Familia Real para transmitir una sensación de "normalidad, tan necesaria" a la vez que "plantar cara a los terroristas", según sintetizó la alcaldesa.
Calvo ponderó que los miembros de ETA "tenían como objetivo la desestabilización" de la sociedad mallorquina, y "no lo han conseguido".
La dirigente palmesana extendió su agradecimiento a "las ciudadanas y los ciudadanos de Palma", que tras los atentados "no han renunciado a salir a tomar su café" a las calles de la ciudad, de la misma manera en que la Reina salió de compras con sus hijas a la mañana siguiente del atentado.
También la presidenta de Mallorca, Francina Armengol, tuvo alabanzas para las repetidas "muestras de solidaridad y de afecto" mostradas a la sociedad isleña por la Familia Real; "por los años que pasan en la isla, y por cada verano que están aquí y en particular este, que ha sido trágico y complicado". Armengol subrayó el conocimiento mostrado por el monarca sobre la situación económica y social de la isla, y su interés por obtenerlo de primeras fuentes.
La última audiencia de la mañana se destinó a la presidenta del Parlament, Maria Antònia Munar. La veterana diputada de UM también agradeció "el apoyo y ayuda a toda la isla con su presencia en todos los actos a los que han sido invitados" durante el verano político que esta semana acaba.