Operación Espada. Una de las pocas funciones que la ex alcaldesa no delegó en rafael durán
FERRER/ MESTRE/ MANSO. PALMA.
La ex alcaldesa de Palma, Catalina Cirer, fue la que contrató al responsable directo del consorcio para la construcción del Palma Arena, Jorge Moisés, ahora uno de los principales implicados en la trama de corrupción gestada presuntamente en torno a la obra. Moisés ha eludido la cárcel después de abonar una fianza de 50.000 euros impuesta por el magistrado que instruye el caso, José Castro, quien considera que el imputado cobraba comisiones de entre 3 y el 8%, además de cometer otros delitos.
Cirer contrató al hoy imputado en su condición de presidenta oficial del consorcio, una de las pocas funciones que no delegó en el concejal del PP en Palma Rafa Durán, también en libertad bajo fianza por el presente caso. Pese a ser la autora del fichaje formal de Moisés, su elección se atribuye al ex director general de Deportes, José Luis –Pepote– Ballester.
El 22 de noviembre de 2005 Cirer rubricó el contrato de trabajo con Moisés para ser el director-gerente del consorcio, convirtiéndose así en el hombre con amplios poderes de decisión en el día a día del proyecto. La retribución anual fijada para Moisés fue de 45.075,91 euros brutos, distribuida en catorce pagas, y asimismo se estipuló que el alto cargo cobrara aparte dietas y gastos de viajes.
Entre los delitos que la Fiscalía Anticorrupción acusa a Moisés está la supuesta malversación de caudales públicos. Uno de los casos más flagrantes se refiere a 10.200 euros que a finales de 2006 Moisés cobró de la conselleria de Relaciones Institucionales –a cuyo frente estaba Rosa Estarás– por realizar el "Estudio sobre la accesibilidad y las barreras arquitectónicas para las personas con discapacidad en las instalaciones deportivas de la Comunidad Autónoma". Este pago levantó las sospechas de los investigadores del caso Palma Arena, puesto que Moisés –que hasta desempeñar el cargo de gerente sólo había ejercido como periodista deportivo– no posee conocimientos técnicos para redactar un documento de estas características.
Además de ello, la Policía comprobó que en el contrato rubricado por Cirer, la cláusula sexta estipulaba que Moisés no se podría "dedicar a ninguna otra actividad retribuida, pública o privada", con lo que se imposibilitaba al gerente para la redacción remunerada del citado estudio.
Por si ello no bastara, en el expediente de contratación no figura que ningún director general de la conselleria de Estarás refrendase la solicitud del encargo a Moisés, de ahí que el juez imputara a la secretaria general técnica de dicho departamento, Jane King, por haber autorizado el pago de la factura al gerente. King vino a exculpar a Estarás de haber ordenado el estudio a Moisés, y dijo no recordar en cambio si fue por indicación del presidente del Govern, Jaume Matas, u otro superior suyo. Para más inri, el informe de marras no aparece por ningún lado, de manera que Anticorrupción sospecha que nunca se hizo, y que la única finalidad del contrato fue apropiarse de los 10.200 euros de las arcas públicas.