Rosa Estarás siguió ayer el guión establecido por el PP para los casos de corrupción que le salpican, y por ello reivindicó continuamente el derecho "a la presunción de inocencia de todo el mundo", denunció de nuevo "los juicios paralelos, la violación que hubo del secreto de sumario" e insistió en "las formas vejatorias" en que a su juicio se produjo la detención de Rafa Durán, el portavoz del PP en el Ayuntamiento de Palma. Sin embargo, se notó un leve cambio de estrategia en el presente caso del Palma Arena, instado por el diputado Francesc Fiol. Así, lo ocurrido en la obra del velódromo ya no se redujo ayer a un simple "desfase presupuestario", sino que "el PP aplaude la investigación, y si finalmente se determina que alguien no ha hecho lo que toca, que caiga todo el peso de la ley encima suyo", emplazó Estarás. Y es que el corrupto "al primero que engaña y perjudica es al partido", enfatizó. Ya en los pasillos, se señaló que dos de los principales imputados, Pepote Ballester y Jorge Moisés, no militan en el PP.