Joan Bibiloni, el constructor que intervino en la demolición de unas naves en el solar donde se levantó el Palma Arena, señaló ayer que uno de los presupuestos de las obras era falso. Bibiloni, que declaró como imputado ante el juez Castro, indicó que no sabía quién podría haber falsificado el documento. Al serle exhibido el presupuesto, cuyo membrete correspondía a su empresa denominada Construcciones Orengar, domiciliada en Alaró, el hombre aseguró que este no era suyo aunque aparentemente pareciera que sí lo fuera. El constructor, asistido por Gabriel de Juan, negó que su empresa estuviera concertada con otras dos para repartirse el importe por los trabajos de acondicionamiento en el descampado. Los investigadores sospechan que las tres sociedades habían pactado repartirse los beneficios con independencia de a quien se le adjudicaran los trabajos. Los presupuestos que aportaron eran muy similares. Bibiloni dijo que lo único que tenían en común las empresas, aparte de ser de Alaró, era que compraban todos los materiales de construcción a Jaime Navarro. El imputado añadió que nunca se cuestionó que Navarro tuviera información privilegiada de las obras del Palma Arena.