La consellera de Asuntos Sociales llama la atención sobre el hecho de que el perfil del demandante de servicios básicos ha cambiado con la crisis. Cada vez son más las familias de clase media que, tras perder uno de los salarios con los que hacen frente a sus necesidades –mediante la fórmula habitual de dedicar un salario a gastos y otro al alquiler o la hipoteca– se ven en una situación de precariedad. Para ellos se han habilitado estas ayudas alimentarias puntuales, previo informe favorable de los trabajadores sociales. Este trámite no se alarga más de tres o cuatro días, en consideración a la emergencia.