I.OLAIZOLA. PALMA.
El conseller de Salud, Vicenç Thomàs, recalcó ayer que "no tiene ningún sentido" retrasar el inicio del curso escolar por la gripe A. De la misma manera, recordó que esta eventual medida se debatirá durante el Consejo Interterritorial de Educación que tendrá lugar en Madrid el próximo 1 de septiembre.
Un día antes, el 31 de este mismo mes, se celebrará la reunión entre el ministerio de Sanidad y los departamentos autonómicos de Salud para evaluar los últimos datos sobre la pandemia y decidir los criterios de vacunación.
De otro lado, la conselleria de Salud indicó que ayer tan sólo se encontraba ingresado un solo paciente en la UCI por gripe A en las islas aunque no pudo precisar si era uno de los dos enfermos que se hallaban en estos servicios sanitarios el pasado viernes o si estas dos personas habrían sido dada de altas y se trataría de otro afectado con complicaciones por el nuevo virus.
Con estas declaraciones, el conseller salió al paso a las criticas vertidas por el sindicato de Educación ANPE, que se mostró recientemente preocupado por la falta de un protocolo específico de actuación en el ámbito escolar y se mostró partidario de retrasar el inicio del curso escolar hasta la vacunación completa de toda la comunidad educativa.
El conseller recalcó que, como reclamaba ANPE, la opinión de su conselleria pasa por incluir entre la población diana a todos los niños menores de 14 años, los pacientes con enfermedades crónicas y al personal de servicios esenciales, entre otros. No obstante, Thomàs matizó que será el Consejo Interterritorial de Salud del próximo día 31 el que decidirá a quién se vacuna contra la nueva gripe A.
"Un ciudadano de Extremadura no podría entender por qué se vacuna a la gente en Castilla-La Mancha y se no hace en su comunidad. Hay que mantener unos criterios homogéneos para todo el país", argumentó Thomàs.
Se mostró por tanto partidario de mantener el calendario escolar y que "los colegios estén abiertos el próximo 11 de septiembre salvo infección generalizada en alguno de los centros educativos. No servirá de nada cerrar las escuelas si los niños pueden contraer la enfermedad yendo al cine o acudiendo a un centro comercial. No podemos controlar la difusión del virus, pero debemos intentar minimizar su impacto", dijo. De la misma manera Thomàs advirtió que el antídoto contra la nueva gripe aún no está listo –según estimó con anterioridad, las vacunas podrían estar disponibles en el mes de diciembre– y que antes habrá que probarlas para determinar si pueden ser inoculadas a todo tipo población.
Por último, la conselleria de Educación decidió ayer transformar la comisión que supervisa el inicio del curso académico en una comisión permanente que pueda reaccionar con más celeridad ante la evolución de la gripe A en las aulas.
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