FERRER/ MANSO/ PALAU. PALMA.
Los correos electrónicos del ex presidente del Govern Jaume Matas no pudieron ser intervenidos judicialmente al no disponer éste de buzón ni dirección oficiales en internet.
El magistrado que instruye el caso Palma Arena autorizó, a instancias de la Fiscalía Anticorrupción, la incautación de los correos electrónicos alojados en el servidor central del Govern, correspondientes a las direcciones asignadas a varios altos cargos del anterior Ejecutivo, entre ellos la consellera de Presidencia y Deportes, Rosa Puig, y el propio Matas. A tal efecto, una comisión judicial se personó el 19 de noviembre de 2008 en la sede de comunicaciones de la Comunidad Autónoma, y requirió a sus actuales responsables para que procedieran al vaciado de los e-mails entre 2004 y 2007 dictaminado por el juez.
Así pues, se procedió a hacer una copia de los buzones de Puig y de la secretaria general técnica de Matas, Dulce Linares –imputada en la causa–, que seguían en activo, y se pudieron recuperar los correos electrónicos recibidos y enviados por el también imputado José Luis –Pepote– Ballester, ex director general de Deportes con el PP. Sin embargo, no se pudo hacer lo mismo con la cuenta de Matas, al carecer éste de una propia.
No quiso tener tras lo de Bitel
La secretaria judicial y los dos policías que la acompañaban comprobaron que el ex presidente no disponía de buzón de correo electrónico "por expresa solicitud" de la mencionada Linares, su entonces mano derecha en el Govern, cursada "el 8 de junio de 2006".
Justo por esas fechas se hizo pública la sentencia del Tribunal Supremo sobre el caso Bitel, que revalidaba otra anterior de la Audiencia Provincial de Palma. Según el fallo, no existía delito en el espionaje de correos electrónicos de un cargo público, porque el contenido de los mensajes era oficial, según los jueces.
Matas posiblemente también recordaba cómo, cuando estalló el caso Mapau –presunto fraude electoral con votos de argentinos–, se desveló el contenido de su agenda oficial durante tres años, que quedó registrada al detalle debido al sistema informático del Govern.