TOMÁS ANDÚJAR
El número de altos cargos del anterior Govern imputados en casos de presunta o probada corrupción es ya lo suficientemente elevado como para que el PP afronte la realidad por respeto a sus cientos de miles de votantes en vez de seguir escudándose en su manía persecutoria. Como es imposible que todos los estrategas conservadores piensen de verdad que policías, fiscales y jueces trabajan por la destrucción del mayor partido de Balears y también cuesta creer que tengan tan mala opinión de sus simpatizantes como para considerar que esa teoría conspiratoria les basta y que no les importa que tantas personas ligadas al Govern de Matas se llenaran los bolsillos a costa de sus impuestos, tengo la esperanza de que alguno de los máximos dirigentes del PP salga un día de estos a pedir perdón por el descomunal despilfarro demostrado. Al margen de las responsabilidades judiciales aún por dilucidar, ya hay una culpa política patente. No debe ser fácil romper con el pasado, pero cuando tiene aspectos tan turbios es necesario salvar lo positivo denostando lo sucio.