|
|
|
HEMEROTECA » |
J. F. MESTRE / M. MANSO. PALMA. La pista del velódromo del Palma Arena debía constituir el elemento estrella de la obra, pero se ha convertido en el gran fiasco. La UCI, al comprobar que está llena de astillas y que su construcción presenta graves fallos, no la ha homologado.
Al prescindir de los servicios del arquitecto alemán Ralf Schumann, considerado la máxima autoridad en la construcción de pistas de ciclismo, el consorcio, encabezado en la persona de Pepote Ballester, buscó a otro experto. Eligió al arquitecto holandés Sander Douma, que esta semana ha declarado ante el juez y que había construido otras pistas.
Douma se trasladó a Mallorca y alcanzó un acuerdo con los hermanos García-Ruiz, los directores técnicos del proyecto. Calculó un coste de la pista de 900.000 euros, incluidos sus honorarios que cifró en 200.000 euros. Se encargaba de traer a su equipo de montaje y de la compra y traslado del material. Pero la pista, al final, no ha costado este dinero, sino el doble. Una factura de 900.000 euros no la pagaron los arquitectos García Ruiz, como consideran los investigadores que debió hacerse, sino la UTE. Sander explicó que los directivos del Consorcio le presionaban para dar por terminada la pista. Él había traído a Mallorca a cinco carpinteros especialistas, pero no eran suficientes para tener lista la pista en el tiempo previsto. Por ello, pidió una cuadrilla de 14 carpinteros. Sin embargo, lo que se ha averiguado es que no eran precisamente carpinteros especializados los que fueron colocando los listones de alerce siberiano para cubrir la pista. Se trataba de albañiles que nunca habían trabajado con un martillo y no eran precisamente expertos en la colocación de listones.
El arquitecto holandés no puso ningún reparo a la participación de estos obreros. Llegó a decir al juez que le bastó comprobar que habían construido una escalera para aprobar su intervención en la pista.
Pero los obreros no cualificados no salieron precisamente baratos al erario público. La UTE facturó casi 900.000 euros más de lo previsto en pagar a estos trabajadores no cualificados.
Douma, que se ha comprometido ahora a solucionar los fallos de la pista, no los relacionó nunca con la intervención de estos albañiles no cualificados, a los que les indicaron cómo y dónde debían colocar los clavos de las planchas de madera. Atribuye el astillado de la madera a que la pista se construyó sin tener terminada la cubierta del velódromo. Es decir, la pista se mojó por la lluvia durante su construcción.
|
|
| MALLORCA » | |
| local.diariodemallorca@epi.es | |
Una madre indignada nos envía esta foto para denunciar que las rejas de este colegio de s'Horta nunca se arreglan
Publica tu fotodenuncia | Ver más | Galería antigua
| LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES | ||
LO ÚLTIMO |
LO MÁS LEÍDO |
LO MÁS VOTADO |
| CONÓZCANOS: CONTACTO | DIARIO DE MALLORCA | LOCALIZACIÓN | REDACCIÓN | SUSCRIPTORES | PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR |
|
|
||||||||