Uno de los aspectos más llamativos de los datos facilitados por CAEB es observar que la deuda empresarial en 1991 ascendía a 30,1 millones de euros, y tardó dos años en bajar a unos niveles parecidos a los actuales, con 22,6 millones de deuda frente a los 23,5 millones de hoy. Igualmente destacable es el hecho de que el número de impagos ascendía entonces a 21.442, mientras que hoy se limita a algo más de una cuarta parte, 5.822. La razón, según el departamento económico de la patronal, cabe buscarla en la mejora que ha supuesto la universalización de las nuevas tecnologías en las operaciones financieras.