Los beneficiarios de la ley de Servicios Sociales no son exclusivamente menesterosos y excluidos: la consellera Santiago recuerda que cada vez son más las familias que entran en situación de quiebra técnica –al perder el sueldo uno de los cónyuges, por ejemplo–, y también a ellos deberá abrirse la ley, ofreciendo servicios a su medida, como pueda ser un comedor escolar gratuito. "Estas atenciones ya las dan algunos ayuntamientos; lo que hace la ley es regular estas ayudas y fijarlas", puesto que ya no podrán extinguirse los servicios sociales existentes desde el día 2 de junio asegura la consellera.
Santiago reconoce que la presión económica que puede generar esta ley –pionera en España– no es pequeña. El conseller de Economía y Hacienda, Carles Manera, "está preocupado", asegura ella, pero matiza:?"Es su obligación".