J. F. MESTRE. PALMA.
Ningún juez de la jurisdicción penal de Palma aspira en estos momentos a pedir el traslado a la Audiencia para ocupar la plaza que dejara vacante el magistrado Joan Catany, actual presidente de la sección Segunda, que ha solicitado pasar a un juzgado de instrucción.
Todos los magistrados que tienen la experiencia suficiente para solicitar una plaza en la Audiencia conocen la situación que atraviesan en estos momentos las secciones penales. "A nadie le gusta trabajar el triple por el mismo sueldo. Los jueces somos casi todos vocacionales, pero no somos tontos", indicó ayer un magistrado.
La petición de traslado solicitada por Joan Catany, adelantada ayer por DIARIO de MALLORCA, provocó una gran sorpresa en los medios jurídicos, ya que no se recuerda ningún precedente en el que un presidente de una sección penal solicite plaza en un juzgado de menor rango, en este caso de instrucción.
Hasta hace pocos años la plaza de juez de la Audiencia era una de las más prestigiosas en el escalafón judicial. Era habitual que los jueces que obtenían la experiencia suficiente, tras su paso por juzgados de instrucción o de lo penal, solicitaban plaza en la Audiencia. Es allí donde se juzgan los casos más importantes y donde se precisan los juristas con mayor experiencia y conocimientos.
No basta el prestigio
Sin embargo, en estos momentos, y así lo reconocen la mayoría de integrantes del colectivo, el prestigio que puede conllevar una plaza en la Audiencia no tapa las malas condiciones labores que debe asumir un magistrado, sobre todo por la excesiva carga de trabajo que soportaría en estos momentos.
Los propios magistrados de la Audiencia se han quejado una y otra vez de la situación que padecen y estas quejas han llegado al presidente del Tribunal Superior, Antoni Terrassa, y al Consejo General del Poder Judicial a través de su vocal Antoni Monserrat. Los jueces creen que la situación pasa por crear, al menos, dos nuevas salas penales en la Audiencia para repartir el trabajo, pero no parece que sea una solución que agrade al CGPJ. De momento, lo único que se ha propuesto es la posibilidad de destinar otro magistrado de apoyo a cada una de las secciones, aunque estos planteamientos no se han materializado.
Sobre los posibles candidatos a asumir la plaza de presidente de la sección Segunda, quien ya se ha descartado es el juez Eduardo Calderón, quien habitualmente sustituía a Catany cuando este estaba ausente. Calderón es el integrante más antiguo de esta sección, en la que también se integran Juan Pedro Yllanes y Diego Gómez Reino. Aunque todavía es pronto para hablar de candidatos y salvo que pueda presentarse algún magistrado con más experiencia venido de la península, el nombre del próximo presidente del tribunal podría estar entre estos dos últimos jueces.