MATIAS VALLES
Matas nombra gerente del PP y de la Fundación Antonio Maura a Fernando Areal para que ningún euro escape al control de la familia, y porque ningún juez mallorquín se atrevería a interrogar al cuñado del president de Balears, cargo que el emigrado a Estados Unidos pensaba seguir desempeñando en la actualidad. Sin embargo, la magnitud de los desaguisados del anterior Govern no sólo llevará a un juzgado al Bárcenas local, sino al todopoderoso cuñado del tesorero.
Al abalanzarse sobre el juez Castro implorando una declaración, Matas escenifica su nula confianza en la capacidad dialéctica de su cuñado. Esta y otras carencias, expandidas por las altas esferas del PP, no desmerecen sino que refuerzan el nombramiento de Areal al frente de las borrascosas finanzas de los populares. Abandonado por su vicepresidenta y sus arquitectos de cámara, Matas ya sólo puede confiar en que le absuelva un juez.