AITOR F. VALLESPIR. PALMA.
Un final amargo para los trabajadores de Spanair. La asamblea de empleados de la compañía ratificó ayer una nueva propuesta sobre las condiciones del expediente de movilidad geográfica. La decisión implica que se acaba la huelga y que no se presentará la demanda de conflicto colectivo con la que amenazaron los sindicatos.
El acuerdo definitivo mejora ligeramente el anterior. Los trabajadores que rescindan su contrato recibirán 20 días por año de servicio y un complemento de 750 euros por año, siempre que no sobrepase el sueldo bruto anual del empleado. A los que se trasladen, se les entregará 4.000 euros brutos o se les pagará los gastos de la mudanza. Además, dispondrán de 4 días libres y una decena de billetes de avión, entre otros incentivos. En ningún caso se han conseguido las principales reivindicaciones de los empleados. Solicitaban 35 días por año trabajado en caso de acabar el contrato o bien una mejora salarial para los trasladados.
Nada más conocer las condiciones, muchos de los trabajadores presentes en la asamblea protestaron por la mala negociación realizada. Aun así, el secretario de estatal de acción sindical del sector aéreo de CCOO, Jorge Carrillo, señaló en repetidas ocasiones que era "el acuerdo menos malo" que podían conseguir.
Por parte de la empresa, el responsable de relaciones externas, Jordi Juan, declaró a este diario que su oferta "ha llegado adonde podía llegar". Juan recordó que "hace seis meses que todos saben que se trasladará la empresa y ese era un punto innegociable". Vista la situación, Tanto Carrillo como la responsable del sector aéreo de CCOO en Balears, Carmen Díaz de la Jara, insistieron a los trabajadores para que emitieran su voto favorable al acuerdo alcanzado. "Los servicios jurídicos del sindicato no ven una sentencia favorable si hay una demanda de conflicto colectivo", añadió Carrillo.
"Estamos exactamente igual que antes de la huelga", espetó un trabajador. "Yo me voy a Barcelona y me parece que habéis conseguido poquísimo", comentó otra empleada. "Para los que se van, es un acuerdo de risa", indicó otro trabajador. A pesar de las voces contrarias y de que los trabajadores ni pudieron leer la propuesta, finalmente el acuerdo fue ratificado por 117 votos a favor y 43 en contra. Los primeros trasladados tendrán que decidir antes del 31 de agosto si se van a Barcelona o no.