I. MOURE. PALMA.
El departamento de Obras Públicas del Consell de Mallorca prevé que a finales de este año pueda comenzar a ejecutarse el proyecto para ampliar la Vía de Cintura, con la construcción de un tercer carril de circulación en el tramo que va desde la carretera de Valldemossa al túnel de Génova. La obra acaba de ser sacada a concurso y parte con un presupuesto base de licitación que asciende a 19,2 millones de euros.
El conseller insular de Obras Públicas, Antoni Pascual (UM), recalcó ayer la importancia del proyecto –que se financiará con cargo al convenio estatal de carreteras– para descongestionar el tráfico en esta vía de circunvalación de la capital palmesana, donde suelen abundar los episodios de atascos circulatorios.
Respecto a la manera en que se realizará la ampliación y las posibles implicaciones que tendrá en el denso tráfico que soporta la vía, Pascual mantuvo que la intención de Obras Públicas es que la circulación no se vea afectada en la medida de lo posible.
Según avanzó, la previsión del departamento insular es mantener los dos carriles de circulación por cada sentido, pero no se descartan cortes provisionales y puntuales a causa de los trabajos de reforma.
Las bases del anuncio de licitación estipulan que el plazo de ejecución será de 18 meses. El conseller matizó que este periodo puede llegar a reducirse a un año, en función del plan de trabajo que ofrezca la empresa que, finalmente, se adjudique el concurso.
En los criterios que se tendrán en cuenta en el proceso de la adjudicación se puntuará especialmente la oferta económica presentada, seguida de la valoración que se haga de la metodología y la organización de las obras propuestas.
Cuando se le preguntó cuándo arrancará la ampliación, Pascual apuntó como posibles fechas de comienzo "noviembre o diciembre" de este año.
Ronda de Son Servera
Al igual que el proyecto de un tercer carril en Vía de Cintura, otra obra que parece que se desbloquea después de ser largamente gestada y, sobre todo, reclamada por parte de los responsables políticos es la variante del municipio de Son Servera, entre las carreteras Ma–4040 y Ma–4026.
Las obras ya han salido a concurso con un presupuesto base de licitación de 12,4 millones de euros y un plazo de ejecución estimado en año y medio. Para el departamento de Obras Públicas, éste era una de las iniciativas prioritarias a desarrollar.
El ayuntamiento de Son Servera había demandado insistentemente esta variante para aligerar el tráfico que circula diariamente por el interior del pueblo. Unas congestiones circulatorias que se hacen especialmente patentes en verano, por la actividad turística.
Por otra parte, el mes pasado, la conselleria insular de Obras Públicas aprobó de forma inicial el proyecto de la variante de Portocristo (Manacor), con un coste estimado en algo menos de 13 millones. Antes de ratificarlo, se procederá a pedir informes al ayuntamiento de Manacor y las direcciones generales de Recursos Hídricos y Biodiversidad de la conselleria de Medio Ambiente.