Ofensiva Terrorista. Para entrar en el local de la policía municipal ahora hay que enseñar el dni
M.FERRAGUT. PALMA.
El cuartel de Sant Ferran de la policía local palmesana cuenta desde ayer, casi 20 días después del atentado de ETA en Palmanova, con medidas de seguridad más exhaustivas.
Para acceder al edificio ahora es necesario enseñar el DNI, del cual los agentes copian varios datos en una lista de visitantes, y también se ha de explicar el motivo de la visita, qué tipo de gestión se va a realizar.
Una vez entregada la identificación, el ciudadano recibe una tarjeta de visitante que debe llevar visible mientras esté en las dependencias de la Policía Local de Ciutat.
Antes cualquiera podía entrar en el edificio sin necesidad de mostrar identificación alguna. En ocasiones, los agentes de la entrada solicitaban al visitante a qué departamento se dirigía, pero otras veces, ni siquiera hacía falta dar ninguna explicación para entrar en estas dependencias municipales y circular libremente por ellas.
Relajación
Desde el ayuntamiento de Palma ayer indicaron que estas medidas de seguridad "siempre habían existido" pero reconocieron que desde hace unos años "se habían relajado".
Un portavoz del consistorio explicó que la vuelta a estas medidas de seguridad "más exhaustivas" responden a dos motivos. Por un lado, reconocen que una de las causas es el atentado causado por ETA el pasado 30 de julio en Palmanova en el que fallecieron los guardias civiles Diego Salvà y Carlos Saénz de Tejada. A raíz de ese suceso, se puso pusieron la seguridad de los cuarteles en el archipiélago.
Plan E
El segundo motivo para reactivar estas medidas de control después de estos años es, según señalaron desde Cort, la remodelación que sufrirá el edificio durante el próximo invierno.
El cuartel será reformado durante el mes de diciembre en el marco del Plan E y está previsto que de cara a diciembre todos los servicios de cara al público estén situados en la planta baja y no como ahora, que están dispersos en las distintas alturas.
Esa reubicación ya implicaba la puesta en práctica de medidas de seguridad más exhaustivas y aunque aún falten meses para que tenga lugar esa reforma, desde el Ayuntamiento se ha decidido aumentar la vigilancia desde ya para ir viendo cómo es el proceso: si se forman colas, si hace falta destinar más personal a la zona de acceso, etc.