Ofensiva Terrorista. Las fuerzas de seguridad están en "máxima alerta" ante posibles ataques
AGENCIAS. PALMA.
El peligro sigue latente cuando se trata de la banda terrorista. Una obviedad como ésta, más evidente después de los atentados mortales de los dos guardias civiles en Palmanova y de la cadena de bombazos del domingo, fue reiterada ayer por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. "Trabajamos en la hipótesis de que si pueden, lo volverán a intentar, aunque quiero transmitir tranquilidad a Mallorca", manifestó ayer en su primera comparecencia tras las explosiones del fin de semana.
Las Fuerzas de Seguridad mantienen abiertas todas las hipótesis sobre el modo en que ETA ha atentado en los últimos días y sobre si los terroristas permanecen en Mallorca o han huido de la isla. El ministro opina que es posible que los etarras que asesinaron a Diego Salvà Carlos Sáenz de Tejada sean los mismos que colocaron los artefactos el pasado domingo.
Rubalcaba, al ser preguntado acerca de los atentados que están sucediendo en Palma, afirmó: "Puede ser que estén en la isla, puede ser que se hayan marchado, como no descartamos que las bombas hayan sido puestas con anterioridad. Cualquiera de las tesis son plausibles".
En este sentido, el ministro ha explicado que las Fuerzas de Seguridad se encuentran en estado de "máximo alerta" en todo el territorio español, trabajando "día y noche". En todo caso, negó que el intento de robo de una furgoneta en Valencia el 1 de agosto pasado estuviera vinculado con la banda y lo adjudicó a "delincuencia común".
Asimismo, no ha descartado que se puedan volver a repetir atentados en destinos turísticos, pero, respondiendo a una corresponsal extranjera, aseguró que los turistas "no son objetivo" de ETA. Para ello, se apoyó en que las víctimas de los últimos ataques selectivos de la banda han sido miembros de las Fuerzas de Seguridad, un concejal del PSE y un empresario guipuzcoano.
Como novedades de la investigación, el ministro reveló que los cuatro artefactos estaban compuestos por una pequeña cantidad de explosivo que, en ningún caso, llegaba al medio kilo y que el material empleado sigue por determinar.
El ministró ofreció más detalles de tres de las llamadas realizadas por los terroristas para alertar de la colocación de los cuatro artefactos, aunque reconoció que pudieran haberse producido más sin mayores explicaciones. En todo caso, dijo que las tres se caracterizaban por ser "incomprensibles", impidiendo "cualquier iniciativa de seguridad", al no indicar ni nombres de restaurantes, ni de calles, ni horas, ni bombas que van a estallar.