F. GUIJARRO. PALMA.
La actividad de las empresas promotoras de Mallorca se ha derrumbado. Durante los siete primeros meses de este año se han visado proyectos para construir 748 viviendas, una cifra que supone únicamente una cuarta parte de las registradas durante el mismo periodo de 2008, y poco más de una décima parte de las de 2007, según los datos facilitados por el centro de estudios del Colegio de Aparejadores de la isla.
Como referencia, hay que recordar que sólo en enero del pasado año se visaron 583 viviendas, cifra que se elevó a las 2.729 en los siete primeros meses de ese ejercicio, mientras que en enero de 2007 se contabilizaron 952 y 6.863 entre ese mes y julio.
El responsable de estos informes, Jaime Gibert, reconoció que las dos últimas mensualidades han sido enormemente negativas, ya que en junio de este año únicamente se presentaron visados para 101 viviendas, cifra que en julio cayó hasta las 68, la más baja de un mes desde que se elaboran este tipo de estadísticas.
Datos municipales
El impacto que la crisis inmobiliaria está teniendo en algunos municipios es durísimo. Como ejemplo, Palma ha pasado de las 904 viviendas visadas durante los seis primeros meses de 2008 a las 161 del primer semestre de este año, lo que supone una caída del 82,1%.
Más espectacular aún es el caso de Campos. De contabilizar 107 viviendas visadas entre enero y junio del pasado año, en ese mismo periodo de 2009 ha pasado a nueve, con un recorte del 91,2%. Algo similar sucede en Capdepera, cuyos proyectos han descendido de 101 a siete, es decir, un 93%.
La mayoría de los municipios más poblados presentan evoluciones a la baja igualmente llamativas. Calvià ha bajado de 74 a 22 viviendas visadas, con un descenso del 70,2%; Inca, de 76 a 14 (81,5%); y Marratxí de 141 a 28 (80,1%). En el caso de Llucmajor, el descenso ha sido más moderado, del 33,3%, al pasar de 123 viviendas visadas a 82. En esta coyuntura, resulta especialmente llamativo el caso de Manacor, que registra 62 inmuebles en ambos semestres.
La excepción la marcan algunos pequeños municipios, en los que los que la evolución ha sido al alza, como Binissalem, Consell, Fornalutx, Lloret, Petra y Santa Eugènia.