J.F.M./B.P. PALMA.
Dentro del amplio protocolo que se aplica en la lucha antiterrorista, una de las medidas que se adopta es intensificar la vigilancia sobre las autoridades de Mallorca para evitar que puedan ser objeto de algún atentado terrorista. Así, se ha reforzado la seguridad de las primeras autoridades políticas y judiciales, así como de los mandos militares, que han recibido una serie de recomendaciones para que aumenten su seguridad personal.
Los mandos policiales están intentando que las últimas bombas no creen un clima general de inseguridad, aunque son conscientes de que es importante no bajar la guardia en ningún momento ante la posibilidad de que la organización terrorista pudiera actuar de nuevo, tal y como lo hizo el pasado domingo en Palma después del atentado que mató el 30 de julio a los dos guardias civiles de Calvià.
También han recibido recomendaciones los agentes de los cuerpos policiales destinados en Mallorca. Se les aconseja que aumenten la seguridad personal, como por ejemplo fijarse más en las personas con las que se puedan cruzar en un día cualquier en la calle, o no repetir nunca el mismo trayecto entre su lugar de residencia y su puesto de trabajo.
Los atentados que se han cometido en los últimos días han provocado un lógico clima de preocupación entre los policías.